En el marco del “Mes de los Jóvenes – Participación y DDHH”, el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) y el Grupo de Arte Callejero realizaron un homenaje a los estudiantes secundarios desaparecidos durante el terrorismo de Estado.
La intervención «Presentes» es un proyecto artístico de carácter participativo que propone la instalación de veinte gigantografías con el rostro de cada uno de los jóvenes desaparecidos, dispuestas en las paredes de los distintos edificios que forman parte del predio de la ex ESMA.
Familiares y amigos de las víctimas, autoridades del Espacio para la Memoria y organismos de derechos humanos participaron de la iniciativa. El edificio de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora fue uno de los primeros en ser intervenido.
De esta manera, en uno de sus paredones laterales se instaló el rostro de Daniel Crosta, un joven de 19 desaparecido el 14 de septiembre de 1979, cuando cursaba el 6º año libre de la carrera de Técnico en Electrónica en la ENET Nº 28 República Francesa (CUBA).
Tilsa Albani, madre del estudiante desaparecido marcó que “desde los diez años Daniel tenía interés por la política, y ya a los 13 participó de la Agrupación Peronista”.
“Es muy poco lo que sabemos acerca de su desaparición. Lo que tenemos son todas deducciones, es por eso que necesitamos saber la verdad. Lo único que puedo decir es que Daniel tenía una gran vocación por la lucha contra la injusticia, contra toda forma de discriminación y por lograr un mundo más justo y solidario”, aseguró su madre.
El frente del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti fue otro de los muros elegidos para instalar el rostro del joven Pablo Miguez, secuestrado el 12 de mayo de 1977. “Pablo tenía solamente 14 años cuando se lo llevaron junto con nuestros padres”, explicaron sus hermanos Cecilia y Eduardo, que participaron de la actividad. “Hoy en día, en tiempos en los que vuelve a cuestionarse la participación de los jóvenes en la política, sus ganas de involucrarse y debatir, es necesario tener presente la lucha de todos aquellos que pelearon por un país más justo e igualitario. Las historias individuales pasan a ser anécdotas, pero lo que trasciende el paso del tiempo son las acciones colectivas que, como ésta, mantienen viva la memoria”, afirmaron.
Carlos Pisoni, integrante del Órgano Ejecutivo del Espacio Memoria y Derechos Humanos en representación de la Secretaría de DDHH de la Nación, expresó: “No podemos dejar de relacionar la desaparición de estudiantes secundarios durante la última dictadura cívico militar con las voces conservadoras que hoy se alzan contra la posibilidad de ampliar los derechos políticos a los jóvenes de 16 años. Aquella juventud y la actual apuestan por la política, la transformación y la justicia. En ese contexto, esta actividad apela a la memoria para construir un nuevo presente de igualdad y justicia”.
Por su parte, Leonardo Fossati, integrante del Directorio de organismos de derechos humanos del Espacio, manifestó: “Los jóvenes desaparecidos que hoy recordamos fueron personas comprometidas con las luchas de su tiempo. Hacer memoria no es congelar una imagen, sino hacer presentes los sueños y esperanzas que los organismos de derechos humanos actualizan día a día, en cada nieto restituido en su identidad y en toda historia que reconstruye la verdad y la justicia.”


