El próximo jueves a las 14 horas, en la sede del SMATA, avenida Belgrano 665, de la Capital, va a iniciarse un proyecto que acompaña el empeño productivo industrial del gobierno, al darle un contenido institucional novedoso y transformador. Allí quedará formada la Confederación de Sindicatos Industriales. junto a la Unión Obrera Metalúrgica, y los gremios textiles, plásticos, calzado, mineros, vestido y otras organizaciones. El Secretario General de esta Confederación será Ricardo Pignanelli y el Secretario General Adjunto, Antonio Caló. Al acto también concurrirá la titular de la cartera de Industria, Débora Giorgi.
“Vamos a constituirnos en un acto a celebrarse en el gremio hermano de SMATA, donde debatiremos el panorama que tiene el actual modelo industrial. Uno de nuestros objetivos será aunar criterios y políticas comunes en defensa del actual modelo productivo nacional, que tiende a sustituir importaciones», había asegurado Antonio Caló, secretario general de la UOM.
Lo destacado políticamente, es que plantarse frente a la realidad argentina que es hoy la transformación de los renglones industriales del país, aportando estructuras para dar contenido a los espacios de los trabajadores, significa ponerse al frente de los desafíos que plantea la acción del gobierno en el mercado interno y su proyección internacional. Esa proyección es regional, y se instala tanto en el Mercosur como en el UNASUR. Ricardo Pignanelli, también secretario general de los mecánicos, planteó el lanzamiento de la Confederación de Sindicatos Industriales. y lo unió a su visión de la etapa política y gremial que vive la Argentina.
Los mecánicos, que observan un crecimiento en el número de adherentes a su gremio, siguen de cerca los procesos industriales y entienden que hay necesidad de dar nuevas respuestas y pensar al sindicalismo en esos términos, en un tiempo en que todo cambia sin aviso. Un detalle a subrayar en la iniciativa, es la unidad de SMATA y la UOM, principales entidades de la iniciativa.
En la solicitada del domingo 1° de Julio, en ocasión de recordar el fallecimiento del general Juan Domingo Perón, el Consejo Directivo Nacional del gremio, que preside Pignanelli, señalaba el derrotero de la hora al decir: “La historia se escribe siempre sobre un camino nuevo que no desdeña las lecciones del pasado.
En esa construcción nos encontramos los mecánicos con el Movimiento Obrero y el pueblo argentino. Por eso, para profundizar el legado del General Perón, para afirmar el presente que compartimos, precisamos más unidad, más organización para sostener lo logrado y para lograr lo que resta. La Justicia Social que nos marcó Perón es hoy la construcción que reinició Néstor Kirchner y hace posible hoy el gobierno de Cristina, que precisa de las organizaciones y su lección de unidad para alcanzar los objetivos nacionales y continentales, contenidos hoy en el UNASUR”.
Pignanelli lo sintetizó diciendo que «lo importante de esta Confederación es que nos permitirá trabajar técnicamente en conjunto para seguir traccionando el modelo industrial». Agregó que “la Confederación es un aporte para acompañar a este modelo industrial y hacerlo crecer, porque si bien la política industrial nos está favoreciendo, todos los gremios tenemos problemas con el contenido de componentes nacionales. Así, entre todos los gremios haremos un proyecto común para aumentar cada vez más ese contenido nacional».
Para el gobierno, la iniciativa se inscribe en la mirada que va más allá de las breves controversias, más ruidosas que importantes, y desde el gobierno, la idea es considerada una innovación de dirigentes y organizaciones comprometidos con el momento singular que vive el país. Jorge Lobais, secretario general de la Asociación Obrera Textil, quizás resumió un sentimiento que ronda a la dirigencia responsable del anuncio de la Confederación: “hemos aunado criterios para ver cómo podemos ayudar. “Estamos conformes en este proyecto de gobierno y si no fuera por la política implementada por Néstor y Cristina, nosotros no existiríamos”, dijo con hidalguía.


