El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue uno de los últimos mandatarios en llegar y aseguró que es la primera vez que viene a Buenos Aires “con el llanto del Caribe”.
Llegó a Casa de Gobierno poco antes de las 21 y se lo vio muy emocionado y contenedor con la mandataria, Cristina Fernández.
En tanto, al llegar al aeroparque metropolitano, Chávez Frías, expresó que el objetivo de su visita es unirse en el pesar y el dolor a la Presidenta de la Nación, sus hijos, la familia y a todos los argentinos.
Según él el ex Jefe del Estado fue uno de sus “grandes amigos”, y lo calificó de “valiente”.
El mandatario indicó que aún desconoce cuándo regresará a Caracas porque si fuera por él, se quedaría a “sembrar a Néstor con una flor roja y otra azul”.
El presidente venezolano indicó que la vida del ex mandatario se parece al título de “un buen libro de un gran escritor argentino, de Eduardo Mallea, ‘Historia de una pasión argentina’, historia de una pasión por nuestros pueblos”.
También recordó Chávez: “Hace apenas 28 días estábamos, aquí en Buenos Aires, convocados por Kirchner y por Cristina, por la Unasur para levantar nuestra voz, nuestras manos unidas en contra de la pretensión de las fuerzas extremistas de derrocar al gobierno de Rafael Correa”.
«Venimos convocados también por esa pasión argentina que fue Néstor Kirchner, convocados por esa pasión surista, sudamericana, unionista, que fue Néstor”, manifestó Chávez y añadió: “José Martí le cantaba a un gran venezolano muerto, Cecilio Acosta, una elegía a su muerte. `Ha muerto un justo, Cecilio Acosta ha muerto, llorarlo sería poco, sigamos su ejemplo`. Yo hoy parafraseo a Martí: Ha muerto un justo, ha muerto un valiente, llorarlo sería poco, sigamos su ejemplo.”
“Yo era entre los presidentes de sudamérica prácticamente un solitario, y más aún decirlo entre los presidentes de este continente un solitario con la única excepción clara, inmensa de Fidel Castro. Pero, el 1 de enero de 2003, llegó Lula a la Presidencia de Brasil, y en mayo de ese año, Néstor Kirchner llegó a la Presidencia de Argentina”, expresó el Jefe de Estado y agregó: “Comenzamos entonces a abrir el largo camino de Caracas a Buenos Aires. No existía ese camino, habían pasado 180 años desde el abrazo aquel del gran gigante de aquí, que se llamó José (de San Martín) y del gran gigante de allá, que se llamó Simón (Bolívar)”.
Chávez indicó que Néstor Kirchner “llegó en el momento indicado y al lugar indicado y que no llegó él, lo trajo el pueblo argentino y la historia grande de esta tierra, la historia grande de este pueblo”. Al respecto, aseguró que hasta entonces, la Argentina vivía en la noche y con “él, vino el día y el amanecer” porque con Kirchner vino un “proyecto nacional propio”.
También recordó una ocasión en Caracas por la recomposición de estas relaciones la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner los calificó de «locos» por la ropa con que habían ido a ese encuentro, uno con una chomba con los colores de la bandera venezolana y el otro con una clásica corbata azul.
«Ella también es una loca, somos los locos que nos atrevimos, locos de amor y de pasión. Si algo caracterizó a Néstor fue su gran valentía para hablar claro. Recuerdo cuando le dijo a (George) Bush (en la Cumbre de las Américas, en Mar del Plata) el día que enterramos el ALCA, `Acá no vengan a patotearnos`, ¡que valiente que era ese hombre!», destacó.
Con respecto a la presidenta Cristina Fernández indicó que «tiene pasta, entereza, y se va a endurecer en esta circunstancia» para llevar adelante el gobierno y estoy seguro de que «se crecerá».
Finalmente y parafraseando a José Martí, Chávez sostuvo “ha muerto un justo, ha muerto un valiente, uno de los más grandes de nosotros, llorarlo sería poco. Sigamos su ejemplo y hagamos realidad el sueño de esta gran Patria unidad y libre. ¡Que viva Argentina y que viva Kirchner para siempre!”.
Chávez llegó acompañado de sus dos hijas; el canciller Nicolás Maduro; el ministro de Energía Eléctrica, Alí Rodríguez Araque; con Rafael Ramírez, ministro del Petróleo, y el general Pérez Arcay, “grandes amigos todos de Néstor, de Cristina y de la Argentina».


