Gremial

Se lanzó la Confederación de Sindicatos Industriales

Sindicatos industriales lideran una propuesta con miras a acompañar la transformación del país. Así quedó constituida en SMATA la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina CSIRA, que representa a 4 millones de trabajadores.

 

En la sede del SMATA, avenida Belgrano 665 de Capital Federal, Salón Hugo del Carril, quedó constituida oficialmente la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina (CSIRA). Estuvieron presentes la Ministra de Industria de la Nación, Débora Giorgi, Ricardo Pignanelli, Secretario General de la CSIRA, y  los máximos dirigentes de los gremios que integran la entidad. Se abrió el acto con la lectura del Acta de Compromiso que firmaron los gremios convocantes. 

   En el Acta de Compromiso, se resaltó la defensa y proyección de “la industria nacional  como motor de crecimiento”, en busca de “políticas socio que avancen hacia el reparto de la riqueza y el trabajo en el conjunto de la población”.

   Al dirigir su palabra a un auditorio colmado de trabajadores de los diferentes gremios, en particular el mecánico, Antonio Caló, Secretario General Adjunto de la Confederación, señaló que la entidad era un “asunto que viene de lejos. La  necesitaba el país, necesitaban los gremios para resolver las necesidades de los trabajadores y el país. Nuestros mayores nos enseñaron que los gremios grandes debíamos ayudar a los más chicos por eso, esta Confederación no se hace contra nadie sino a favor de los trabajadores”. Dijo también que la entidad, representa a 4 millones de trabajadores. Caló reconoció la labor de Kirchner, la continuidad histórica de la Cristina Fernández de Kirchner en la recuperación de la Argentina industrial donde se inscribe la nueva institución. 

      Ricardo Pignanelli, Secretario General de la Confederación, recibido por una ovación que duró varios minutos, señaló que en los 90’ se construía regresivamente, un país agrícola ganadero y de servicios. La idea de la Confederación en su opinión, se funda en la decisión de revertir definitivamente los lastres de los años noventa, que culminaron en la crisis del 2001. Recordó entonces a Néstor Kirchner cuando decía que “lo que desaparecía no era el sindicalismo sino los trabajadores y por eso, esto no puede volver a pasar”. Al evocar la tarea de Néstor Kirchner pasó revista a la caída de las afiliaciones previa su llegada, y el crecimiento con “siete años de paritarias libres”. Señaló Pignanelli que “es difícil tener una política industrial duradera. Llamo a la reflexión a los industriales porque tenemos que bregar por una política industrial duradera. Y a esa política, la trazan los actores, no podemos tirar todo el fardo al gobierno”. Argumentó que para ello, en un país solidario había que abrazar la cultura del trabajo. 

   Débora Giorgi destacó el momento actual, la figura de Néstor Kirchner, y el trabajo incesante de la Presidenta Cristina. Dijo que veníamos de ser un país con una importación indiscriminada de bienes de capital que debe convertirse en exportador de manufacturas y bienes de capital. “¡Qué tanto viento de cola!, como dicen, ¡Viento de frente porque vamos por más!”, exclamó. Luego dejó un saludo del ministro Tomada para el encuentro. Señaló que su ministerio iba a trabajar en forma mancomunada con la Confederación por un millón y medio más de puestos de trabajo y el doble de fábricas. “Esta Confederación nace del espíritu colectivo y echará por tierra a la mezquindad y el individualismo”, expresó.