Sociedad

«El lugar de los chicos es la escuela, los clubes, las plazas, no los cuarteles»

La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, manifestó su desacuerdo con el proyecto de ley sobre el “Servicio Cívico Voluntario”. Sostuvo que va “en contra de todos los Tratados de Derechos Humanos ratificados por nuestro país”, que supone “una militarización”, y que es exactamente lo opuesto a lo que significa una “integración”.

En desacuerdo con el proyecto de ley sobre el “Servicio Cívico Voluntario”, que ya obtuvo media sanción del Senado de la Nación, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, señaló que “siguen pensando que nuestros chicos y chicas son la causa de todos los problemas, para ellos la solución es la discriminación y el encierro”. Sostuvo que el proyecto “además va en contra de todos los Tratados de Derechos Humanos ratificados por nuestro país; en particular la Convención sobre los derechos del niño y su Protocolo Facultativo de Niños en Conflictos Armados; pretende cortar la cadena por el eslabón más débil”. Indicó que “según el Protocolo, los niños por debajo de los 18 años no pueden ser obligatoriamente reclutados por ningún tipo de fuerza armada. Por encima de esa edad podrán reclutarse en forma voluntaria, pero los estados partes deben presentar al Comité de los derechos del Niño con asiento en Ginebra, las garantías y los recaudos que ha tomado para asegurar que no hay coacción. Que la decisión se ha tomado en libertad”.Agregó que “ahora bien, si se trata de “institucionalizar” voluntariamente, ¿por qué dirigir el proyecto a los chicos “en riesgo”, léase, los adolescentes y jóvenes pobres? ¿Porqué no a todas las personas de 14 a 24 años, sin discriminación alguna?”Significó que “es un proyecto hipócrita que esconde una política seudo-disciplinaria que se basa en la concepción de peligrosidad, por lo tanto hay que “internarlos”, “segregarlos”. Y ahora “militarizarlos” so pena de perder el ingreso que le prometen, ropa y vivienda”.Sostuvo que “nuestras políticas públicas son esencialmente opuestas al proyecto de marras, porque conciben a los pibes no sólo como sujetos de derecho, sino como lo que realmente son: personas profundamente creativas, ingeniosas, con ansias de participar, de ocupar un lugar en este País y esencialmente en este Proyecto Nacional”.Para finalizar señaló que “falta mucho por hacer, pero estamos convencidos que hemos dado pasos firmes y contundentes a favor de los derechos de todas y todos. La Argentina no debe retroceder. Que nuestras chicas y chicos inunden los espacios en los cuales se desarrolla su vida, la escuela, los clubes, las plazas, los espacios culturales, los barrios, eso es INTEGRACIÓN, lo otro es hipocresía, ausencia de ideas, orfandad espiritual y mediocracia. Muchos pretenden esconderlos, nosotros, incluirlos”.Dirección Nacional de JuventudPor su parte, la directora nacional de Juventud, Laura Braiza, sostuvo que el proyecto “atenta de manera contundente contra las instituciones abocadas al desarrollo de las políticas públicas de juventud, a la vez que tiene una impronta fuertemente estigmatizante y discriminatoria”.Señaló que “además, ofrece una visión reduccionista de los conflictos sociales que tienen como protagonistas a los y las jóvenes, porque no atiende al contexto en el cual las personas encaran ciertas estrategias para enfrentarse a algunas situaciones; sino que ubica a las acciones como si fueran guiadas por decisiones absolutamente individuales y descontextualizadas”.Indicó “proponer un ámbito y una política de encierro (en los cuarteles) a los sectores vulnerados como espacio alternativo al sistema educativo, es desconocer los esfuerzos que desde el 2003 el Estado Nacional realiza para lograr la plena inclusión social”.