Como una vez fueron las «locas» de la Plaza de Mayo, ahora otro grupo de madres encabeza un mal silenciado. Unas 300 madres de distintas barriadas pobres del conurbano bonaerense y de la Capital Federal se unieron para buscar soluciones a un tema que pone en jaque a sus hijos: el paco, una adicción a la que califican como “una droga de exterminio que ataca a los más pobres”. Ellas le piden ayuda al Estado, pero no quieren que les lleven “programas enlatados y que nos digan qué es lo que tenemos que hacer”. Isabel Vázquez y Alicia Romero, dos madres de Lomas, aclaran que ellas han pasado por el drama del paco en su propia familia y que por eso saben “muy bien” lo que hay que hacer. Por eso quieren que el Estado “trabaje con nosotras, que nos brinde recursos, pero que tenga en cuenta que hasta ahora, todo lo que hizo el Estado fracasó”. Lo que exigen las madres es que “haya más compromiso, porque, si las madres sabemos quién vende el paco, la policía también sabe, quién lo vende. Queremos que no pase lo de siempre: que vaya preso el perejil y que siga en libertad el narcotraficante, que es el que mata a nuestros hijos”.
El movimiento Madres en Lucha empezó en Lomas de Zamora, en el año 2005, pero después fue surgiendo en otros lugares: Capital Federal, Lanús, Avellaneda, Quilmes, Florencio Varela, Almirante Brown, Berazategui, Esteban Echeverría y Presidente Perón. Isabel y Alicia fueron las organizadoras del II Encuentro de la Red de Madres contra el Paco y por la Vida, además de ser las que iniciaron el camino en Lomas. Como todas las mujeres presentes, comenzaron su lucha porque alguno de sus hijos cayó en la adicción y porque supieron de otros casos en el comedor comunitario que ellas tienen en su barrio, Villa Lamadrid.
“Los chicos tenían un problema de salud, pero en la Argentina no hay prevención. ¿Cómo llega el chico al hospital si es un tema que no se tiene en cuenta? Las madres, con miedo, con vergüenza por el qué dirán, nos tuvimos que organizar”, relata Alicia. “De la vergüenza y del miedo sacamos coraje y tomando como ejemplo a nuestras Madres de Plaza de Mayo, nos organizamos con marchas, con escraches a los que venden la droga. En nuestro barrio logramos sacar los ‘kioscos’ (donde se venden el paco y otras drogas), pero todavía no logramos sacar a los ‘delivery’, pero seguimos luchando”, subraya Isabel.
Las dos subrayan que lo más importante es que “exista una decisión política de ponerle fin al problema. Esa es la tarea que le reclamamos al Estado”. Cuando empezaron su lucha, al paco era vendido “a dos cuadras del comedor y de la escuela que tenemos enfrente del comedor. Allí nos dimos cuenta de que tampoco las autoridades educativas sabían qué hacer frente a lo que estaba sucediendo y por eso salimos a la calle”.
“Los chicos afectados se fueron de la escuela y ahora que algunos se están recuperando, tienen que volver, pero necesitan apoyo, para estudiar y para trabajar. Tienen que estar contenidos. Logramos conseguir becas en el gobierno nacional, donde tenemos una apertura, pero no ocurre lo mismo con los municipios y con la provincia, es decir en nuestro propio territorio”, reclaman las organizadoras del encuentro. “Nosotras pedimos que nos ayuden, no que nos traigan un programa enlatado y nos digan lo que tenemos que hacer. Nosotras sabemos lo que tenemos que hacer, necesitamos los recursos y que nos ayuden en lo técnico, en lo asistencial, en todos aquellos temas que nosotras no podemos manejar.”
“El Estado tiene que trabajar junto con las madres. Hasta ahora, todo lo que hizo el Estado fracasó. Las madres tenemos muchísimas cosas para dar y sabemos los problemas. Sabemos quién vende, quién no vende, quién es quién entre los pibes del barrio. El nuestro es un barrio muy pobre y el paco es una droga de exterminio que ataca a los más pobres”, insiste Isabel. “La inseguridad en nuestros barrios pasa por el narcotráfico. No tenemos bancos ni nada importante que robar. El chico que roba es para consumir.”
Organismos e instituciones a las que podés consultar o donde buscar ayuda:
• SEDRONAR: 0800-222-1133.
• Secretaría de Adicciones de la provincia de Buenos Aires: 0800-222-5462 (24 hs.)
• Servicios de Salud Mental y Toxicología del Hospital Fernández: (011) 4808-2600/2601/ 4809-0808.
• Casa Puerto: (011) 4633-3469.
• Servicio Ayuda en Drogas y Alcohol del gobierno de la Ciudad (SADA): (011) 4861-5586 (lunes a viernes de 8 a 20 hs.)
• Línea Emergencia Social 108 (24 hs.)
• Línea SALUD del Gobierno de la Ciudad 0-800-333-7258 (24 hs.)
• Federación de Organizaciones no Gubernamentales de la Argentina para la Prevención y el Tratamiento del Abuso de Drogas (FONGA): (011) 4815-6191.
• Fundación Manantiales: (011) 4382-8500.
• Fundación Aylén: (011) 4791-4691.
• Narcóticos Anónimos de la Argentina: (011) 4345-7445 (24 hs)



