Gremial

Manifiesto de los obreros marítimos

Escriben para dar a conocer su posición respecto a varios hechos que consideramos una campaña de desinformación, para engañar a la opinión pública inclusive a las autoridades del Gobierno Nacional en la que se tergiversan algunos hechos sobre la situación del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos del Paraguay (Somupa).

Vemos con mucha preocupación que los gremios patronales están utilizando al Ministerio de Justicia y Trabajo para impedir la formación legal del Somupa. A esos gremios les preguntarnos: ¿Por qué se oponen tanto a la creación del Somupa? ¿Qué tienen que esconder los armadores que no quieren iniciar un diálogo para negociar un convenio colectivo de trabajo?

El Somupa nace ante la necesidad de eliminar toda clase de explotación laboral a los trabajadores marítimos y acceder a un trabajo digno. De ninguna manera busca crear conflictos a las empresas navieras paraguayas como quieren hacer creer los armadores. Dirigentes de gremios de importadores dijeron que «no es necesario un nuevo sindicato, ya que están negociando un contrato colectivo con otros sindicatos». A ellos les recordamos los convenios internacionales de la OIT, firmados y ratificados por Paraguay, en cuanto a la libertad sindical y la posibilidad de formar organizaciones para defender nuestros derechos. Los armadores fluviales, a través de sus gremios, manifestaron que el objetivo del Somupa es la destrucción de la flota naviera paraguaya, argumento sin sustento alguno que carece de veracidad, ya que todo lo contrario, lo que pretendemos es que las empresas navieras obtengan los resultados deseados en cuanto a sus ganancias sin dejar de lado el esfuerzo de sus trabajadores. El Somupa, lejos de desear la «destrucción» de empresa naviera alguna, solicitamos a la patronal la firma de un convenio colectivo que establezcan condiciones justas y equitativas del trabajo a bordo de las embarcaciones para que de esta forma, los obreros de la navegación accedan a un trabajo digno. Actualmente se vive en un ambiente de amenazas, discriminaciones y listas negras, de tal manera que si alguien reclama lo que por ley le corresponde es despedido y resulta imposible volver a encontrar trabajo en estas condiciones. No nos vamos a cansar de decir que solo queremos que se reconozca el derecho de los tripulantes a negociar un contrato colectivo, a través del Somupa, en el que se establezcan las condiciones mínimas para un trabajo digno y justo. Los representantes de los armadores fluviales habían admitido en ciertas ocasiones que la situación de los trabajadores navieros no era del toda buena ya que no poseen un contrato colectivo. Esta es la prueba tangible de que nuestros reclamos tienen sustento y la mejor oportunidad para sentarnos a pactar mejores condiciones laborales para sus empleados. Nos enteramos días atrás que el presidente en ejercicio, Federico Franco, nota mediante, pidió a la presidenta de la Argentina, Cristina Fernández, que arbitre «los medios a su alcance para encontrar soluciones definitivas» a las trabas impuestas a la libre navegación comercial». Nosotros también le pedimos al Dr. Franco, que arbitre los medios necesarios para encontrar soluciones definitivas a la traba impuesta por el Ministerio de Justicia y Trabajo para el reconocimiento del Somupa que hasta el momento está congelado en una clara violación a la libertad sindical. Héctor H. García Sec. Gral. SOMUPA