Sociedad

Mendoza: Detectaron cinco casos de trabajo infantil

Son chicos de nacionalidad boliviana que trabajaban en hornos de ladrillo de San Rafael. Además se investiga si se trata de casos de trata de personas.

Personal de la Subsecretaría de Trabajo detectó esta semana nuevos casos de trabajo infantil en la zona de Calle Larga, en San Rafael, colocó multas y hasta investiga junto con autoridades judiciales si son víctimas de trata de personas.

Se trata de chicos que trabajan en zonas rurales o que corren peligro cuando acompañan a sus padres mientras éstos realizan sus tareas en el campo porque no tienen dónde quedarse, según publicó un medio local.

Pero el trabajo infantil no sólo existe en el sector agrícola de la provincia, sino que también alcanza a las zonas donde se encuentran los hornos de ladrillo.

Como consecuencia, la delegación sur de ese organismo realizó varias inspecciones en el departamento sureño y encontró a cinco menores realizando duras labores en hornos ladrilleros.  Son chicos de nacionalidad boliviana que cortaban ladrillos en las playas de secado y hacían barro en plena siesta y en condiciones deplorables.

La mayoría de los trabajadores ladrilleros son de Bolivia y eso es algo que ahora se tiene en cuenta en una investigación que lleva adelante la Justicia de San Rafael y la Federal por trata de personas.

Al parecer los 4 ó 5 dueños de los casi 400 hornos que hay en el sur provincial se encargarían de traer personas de Bolivia a cambio de que trabaje todo el grupo familiar. Al finalizar la temporada, la familia recibe sólo el 20 ó 30 % de la producción total del horno que explote, mientras que el empresario se queda con el resto.

El problema es que las personas que vienen del exterior cometan la situación por la que tienen que atravesar, pero después se niegan a declarar por temor a represalias.

Como resultado, el gobierno aplicó multas a los encargados de los hornos de ladrillo que explotaban a los niños. Los montos que impuso la Subsecretaría de Trabajo son de cinco mil pesos por cada niño afectado al trabajo.

Además desde la Coordinación Regional Zona Sur de la Subsecretaría de Trabajo se formuló una denuncia ante el Servicio Único de Protección Integral de Derechos -SUPID- para que las asistentes sociales del organismo brinden asesoramiento a las familias de los menores que fueron encontrados trabajando.