La peregrinación a Punta Corral junto a la de la Virgen del Río Blanco son las mayores expresiones de fe populares que celebra la provincia, antes de Semana Santa y durante el mes de octubre respectivamente, formando parte del calendario turístico religioso.El ascenso a Punta Corral es por los cerros, frente a la localidad de Tumbaya, en plena Quebrada de Humahuaca, a 45 kilómetros de Jujuy, sorteando el río Grande y emprendiendo una marcha hacia alturas donde el aire se enrarece y produce apuntamiento o falta de oxigeno, conocido como “soroche”.Desde la Terminal de Colectivos parten unidades especiales con miles de viajeros con la mochila en las espaldas y llevando improvisados bastones de palos de escoba, algunos con muescas por la cantidad de veces que ascendieron de visita al santuario.La Virgen de Copacabana Punta Corral, cuenta la leyenda, se le apareció al Pastor Pablo Méndez en el año 1835, en un abra, a una altura superior a donde está emplazado el santuario, cuya construcción se terminó en 1889, merced a donativos de devotos.Jaime Gómez, párroco de Tumbaya dijo que siete sacerdotes asistirán a los fieles en las alturas del santuario.También se informó que el retorno de la imagen será a las 18 del Domingo de Ramos, y que a las 19 el Obispo de Humahuaca, Pedro Olmedo, oficiará una misa.El sacerdote, del Verbo Divino, que cuida de la parroquia desde hace 40 años, señaló que los senderos hacia el santuario están en condiciones y reina el buen tiempo.El ascenso al santuario no es fácil ni cómodo. Benjamín Rivero, Coordinador de Emergencias, recomendó a los peregrinos caminar con calzado adecuado para la montaña y vestir ropa liviana y abrigada porque a mayor altura aumenta el frío a varios grados bajo cero.En la zona hay jornadas enteras de lluvia y neblina, por lo que se aconseja llevar ropa impermeable para prevenirse, además de una linterna, ya que muchos peregrinos optan por subir en la noche para evitar el calor del día.Al amanecer del Domingo de Ramos, antes del descenso, muchos peregrinos se arrodillan bajo la urna que contiene a la imagen, sostenida por dos varas de madera y renuevan promesas.La urna, adornada con flores de papel y guirnaldas multicolores, es transportada, sucesivamente, por cientos de costaleros que se acercan alternando el servicio.El Domingo de Ramos, la peregrinación acompañada por integrantes de las bandas de sikuris con coloridos trajes y gorras, se deja ver desde Tumbaya serpenteando el cerro, y se desata una algarabía indescriptible que se expresa con estallidos de cohetes y bombas de estruendo.Miles de fieles esperan a la Virgen sobre la playa del río Grande, la ruta nacional 9 y el pueblo de Tumbaya, agitando sus pañuelos y saludándolo a los peregrinos que bajan cansados pero satisfechos por haber cumplido con la promesa.
Miles de jujeños peregrinan al Santuario de la Virgen de Punta Corral
Miles de jujeños y fieles llegados desde provincias del Noroeste Argentino, sur de Bolivia y norte de Chile, comenzarán hoy y el sábado el ascenso al Santuario de la Virgen de Punta Corral, ubicado a 4.215 metros de altura sobre el nivel del mar, para bajar con la imagen el Domingo de Ramos, acompañados con la música de las bandas de sikuris.


