Manifestantes independientes, militantes de partidos políticos, agrupaciones de izquierda, movimientos sociales y centros de estudiantes que marcharon en la tarde de ayer hacia Plaza de Mayo en repudio al asesinato de Mariano Ferreyra. El objetivo de la movilización fue reclamar el esclarecimiento del crimen y el castigo a los culpables.
La marcha se inició en el Congreso Nacional y en la esquina de las avenidas Corrientes y Callao, y desde allí ambas columnas se dirigieron a la Plaza de Mayo, donde dieron lectura a un documento conjunto para repudiar el homicidio y el ataque a los militantes del Partido Obrero.
En dicho documento se solicitó al Gobierno » juicio y castigo a los responsables y cómplices del asesinato», «la reincorporación y el pase a planta permanente de los trabajadores ferroviarios despedidos», y «la terminación de la tercerización».
La convocatoria fue encabezada por los dirigentes del Partido Obrero Jorge Altamira y Marcelo Ramal; quienes estuvieron acompañados por los trabajadores de la ex Línea Roca; la titular del MST, Vilma Ripoll; el dirigente de CTA, Carlos Chile; Néstor Pitrola; Mario Cafiero; la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Nora Cortiñas: y el diputado Fernando Pino Solanas, entro otros.
Altamira manifestó que su agrupación solicitó una audiencia con la presidenta Cristina Fernández para conocer «cuál es la responsabilidad que piensa tomar» ante el crimen del militante Mariano Ferreyra, pero advirtió:»No hemos recibido respuesta positiva».
En tanto, delegados del PO dialogaron con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, pero Altamira sostuvo: «Nosotros no hablamos con perejiles que van a transmitir nuestras inquietudes» a la mandataria.
“Todos los capitalistas han apoyado esta política de los gobiernos, los mismos que apoyaron la dictadura militar luego apoyaron a todos los gobiernos democráticos en relación a no permitir la organización de la clase trabajadora”, señaló Jorge Altamira tras indicar que lo sucedido ayer “es la consecuencia de un régimen de terror que es la piedra angular de la dominación en nuestro país”. En este sentido agregó: “No hay ningún choque sindical, no era una fracción de un sindicato que peleaba contra otra fracción del mismo sindicato por problemas internos”, y aclaró que “el tema era una reivindicación de tipo económica-social de los trabajadores tercerizados de la empresa Roca. Este lenguaje de que es un enfrentamiento entre sindicatos transforma la agresión criminal de una pandilla en un factor de desprestigio del sindicalismo”.
Por su parte, la dirigente del MST Vilma Ripoll señaló que en la Unión Ferroviaria «son sindicalistas y empresarios; actúan como patrones», y se quejó porque «el Ministerio de Trabajo no actúa».
Según indicó la administración actual de los ferrocarriles Roca y Belgrano Sur «está integrada por Metrovías, Ferrovías y TBA», y agregó que «la Unión Ferroviaria es dueña de una cooperativa y socia en otras. Y la esposa de Pedraza es dueña de la cooperativa del Belgrano Cargas. Actúan como patrones», enfatizó.
«Estos trabajadores están pidiendo ser pasados a convenio. El Ministerio de Trabajo también se demora. Es duro para estos trabajadores, que están solos. Encima, el sindicato que los tendría que defender es parte de la patronal», destacó.
También marchó el trabajador tercerizado Nélson Aguirre junto a su familia y compañeros de trabajo.
Entre los manifestantes se pudo ver banderas del Partido Obrero, de la CTA, del MST, del grupo Quebracho, del movimiento Teresa Rodríguez, del Polo Obrero, del MTR, de Convergencia de Izquierda, de la FUBA, del PTS y el MAS, de la Asamblea del Pueblo, de la Unión Ferroviaria de la línea Sarmiento, y de numerosos Centros de Estudiantes.
En tanto, en Córdoba, miles de militantes de organizaciones políticas, sociales y sindicales también se movilizaron con sectores estudiantiles para repudiar los hechos de violencia que ayer arrojaron un saldo de un muerto y varios heridos.



