Rubén Bassi, secretario General del Sindicato Único de Cantantes, viaja hoy a Angola junto a un grupo de artistas y habló con el Mensajero Diario para dar a conocer esta experiencia y la intención de llevar nuestro arte al resto del mundo.
Bassi, quien considera que “el arte redime”, participará de la misión comercial encabezada desde hoy por la presidenta Cristina Fernández, junto a 400 empresarios a la República de Angola, en el marco de una muestra de productos del país, con especial énfasis en materia agropecuaria.
Al respecto comentó que la participación en la Feria Argentina en Angola, se da “en un marco de acuerdo que nuestro sindicato realiza en el Mercado Central con Guillermo Moreno y la Secretaría de Industria, en un amplio plan de inclusión de las industrias culturales”.
“Como gremio presentamos a la compañía argentina “Patria Tango, que consta de cuatro cantantes, cinco músicos, seis bailarines, acompañados de video, vestuario y maquillaje”, precisó y manifestó que es un “orgullo para nuestro sindicato haber organizado a la compañía para este proyecto”.
Asimismo destacó que “para Angola, llevamos el tango, que es un emblema argentino, que nos identifica, es un producto vastísimo y el mundo lo compró. Por eso hay que aprovechar este tipo de estandartes como el tango, y la Selección Nacional de Fútbol, para promocionar detrás oros productos nacionales como música nativa, el vino y miles de ejemplos. La idea es ir expandiendo la frontera de la industria cultural”.
“Nosotros en Angola queremos mostrar una forma de arte y ser parte de este grupo del cual participarán muchos empresarios de la industria cultural, dado que es muy rico lo que tiene para ofrecer Argentina”, indicó el gremialista y añadió que “a partir de acá acompañar a todos los lugares, a partir de la gestión de nuestro gobierno, ampliar las fronteras de producción que es la única manera de lograr puestos de trabajo, no podemos quedarnos porque a nivel interno está saturado”.
Frente a esta situación marcó que “está bueno que venga Madona, pero mejor sería que como contraparte haya un argentino haciendo lo mismo en otro país. Y el último gran producto de estas características fue Sandro, en la década del ‘70. Por eso el desafío del Siglo XXI es promover la acción industrial de trabajo digno”.
“Es muy importante revitalizar y promover la gestión de industrias culturales, ya que creemos que es sumamente importante para los trabajadores de la cultura y es una cuestión movilizadora dado que mueve cien gremios. Sumado a toda la rama audiovisual y de internet que también está dentro de esta rama. Nuestro sindicato busca armar la industria cultural en relación directa con la producción agroindustrial argentina, un maridaje entre la cultura y nuestra principal fuente de recursos”.
En este sentido pone como ejemplo la carne argentina, “que va acompañada del gaucho, dibujos argentinos y toda una sociedad detrás. Hoy el consumo de vino e un hecho cultural en sí mismo, y en el camino del vino, las bodegas están poniendo música y gracias a ellos tenemos artistas que generan espectáculos, esto se va dando en todos los órdenes”.
Según destaca Bassi “la cultura nos da elementos y posibilidades de que inteligentemente utilicemos alguna de sus expresiones para generar una industria, ya sea cine, recitales, moda, deportes, juegos. Argentina tiene valores de industrias culturales que son increíbles en el mundo, desde personas, como Fangio y Maradona y a nivel de espectáculos, como el fútbol, esto es constante. Y a nivel artístico argentina llegó a tener el 50 % de su producción cinematográfica en exposición en América, incluso artistas como Carlos Gardel firmando contratos de altísimo nivel con Hollywood”.
“El capital cultural está, lo que estamos haciendo con Guillermo Moreno es ordenarlo y armar una fuerza importante y compitiendo con las grandes producciones que bien llevada podría traer muchas fuentes de trabajo”, explicó el sindicalista.
Asimismo como representante de cantantes y músicos señala que “la música local se va a escuchar más en las radios cuando en el exterior se triplique o cuadriplique la música local. La Ley de Medios avanza en este sentido pero me falta la Ley de Industrias Culturales y eso el sindicato lo tiene como premisa, porque para nosotros el objetivo principal es la creación de fuentes de trabajo. La propuesta nuestra también era que los empresarios además de importar materia prima pueda importar industrias culturales, como una película”.
“El Estado nos da las herramientas a través de las leyes, pero esto sigue siendo un sistema capitalista, solidario sí, pero el mundo se sigue moviendo con pautas capitalistas, de compra y venta, establecidas con precios internacionales, pero la globalización nos invita a unirnos y a poder intercambiar bienes comerciales. Y la cultura en sí misma, desde los griegos se utilizó para el intercambio”, agregó.
Sin embargo recalca que “hay que evitar que la cultura esté al servicio de la industria porque ahí se distorsiona todo. La cultura tiene que ser un valor lo más puro posible porque de ahí nacen los buenos productos”.
“Ahora hay varios concursos televisivos que promueven expresiones artísticas, lo cual nos parece que sirve, que abre un mundo de posibilidades, pero lo malo es que se establezca esto como único mecanismo de ingreso. Por eso debe haber una ley de industria cultural para que se sepan cuáles son los caminos de la industria. Porque además los ubican en un lugar de alumnos, con un jurado que llegó a donde está porque salieron a laburar y pateando boliches, porque no se instalaron en un concurso, y ese ejercicio del artista hace falta además del concurso”, consideró en referencia a los realities televisivos.
A su vez sostuvo que “la Ley de industrias culturales debe reflejar también los sistemas de impuestos sobre los lugares de espectáculos, el tema recaudatorio y este proyecto lo estamos llevando adelante, buscando además el apoyo de referentes en estos ámbitos. Por ejemplo la agenda cultural en la Ciudad es excesiva y en los pueblos chicos los teatros están vacíos por eso hay que redefinirlo y que todos no tengan que venir a Buenos Aires. Esto se hace a través del estímulo, que el espectador tenga la posibilidad de acceso. Y que las empresas también publiciten en espectáculos pequeños y no sólo en mega shows. Esta responsabilidad social empresaria debe estar regulada por el Estado y especificado en la ley. Y que a la vez el empresario tenga como contrapartida algún beneficio, en impuestos por ejemplo. Que sea una cadena porque para mí es la industria cultural es la que más motoriza a otras industrias”.
“Esto es lo que queremos como gremio, Argentina tiene grandes artistas y es muy rica en esto. Cómo vendemos todo esto es la tarea que debemos encomendarle a los empresarios, emprendedores y trabajadores y para ello vamos a Angola”, remató Bassi.

