Internacionales

México: Liberaron a un ex candidato presidencial

El ex candidato a la Presidencia de México Diego Fernández de Cevallos fue liberado ayer tras haber permanecido siete meses y seis días como rehén de un grupo que reivindicó ese secuestro como político.

“Estoy fuerte”, afirmó Fernández de Cevallos, quien brindó una breve declaración en la puerta de su casa, ocasión en la que lució una larga barba blanca y aseguró que su vida “seguirá siendo la misma”. Fernández de Cevallos dijo que como hombre de fe ya perdonó a sus captores, sostuvo que las autoridades “tienen tareas pendientes, pero sin abusos”, y remarcó que vivirá “para adelante, sin miedo, sin cobardía, sin arrogancia, pero con definición y con valor”. Agradeció a Dios por la ayuda que, expresó, le dieron durante el cautiverio. Fernández de Cevallos, abogado de 69 años, fue secuestrado el 14 de mayo pasado en las cercanías del rancho que tiene en el municipio Pedro Escobedo, en el estado Querétaro, en el centro del país, por un grupo que se identificó entonces como Misteriosos Desaparecedores. Apodado El Jefe Diego, Fernández de Cevallos fue senador y diputado, y es una de las principales figuras del Partido de Acción Nacional (PAN) gobernante. La noticia de su liberación fue anticipada por el sitio web del diario Milenio y por el canal Televisa, y ratificada poco después por el presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, Felipe González  -también del PAN-, y por el abogado y ex legislador Fauzi Hamdan, correligionario y allegado a Fernández de Cevallos. Todos los medios políticos y periodísticos mexicanos estaban atentos a que se concretara la liberación de Fernández de Cevallos después de que los secuestradores divulgaran anteayer un comunicado en el que dieron a entender que ello era inminente, bajo el título “Epílogo de una desaparición” y la firma Ex Misteriosos Desaparecedores. “Pese a tener innumerables imputaciones en su contra y que miles de ciudadanos exigen su legítima ejecución, conscientes estamos de que la verdadera solución a la crisis que vive el país no está en liquidarlo”, decía esa nota, enviada por correo electrónico a varios medios periodísticos mexicanos. En lo que fue interpretado como la admisión de que recibieron dinero por el rescate de Fernández de Cevallos, los secuestradores agregaron en el texto que “tomarlo prisionero, exhibirlo y obligarlo a devolver una milésima de lo robado constituyó además un golpe político a la plutocracia y a sus instituciones”.