El secretario de Justicia, Julián Álvarez, ratificó hoy que la trata de personas es un flagelo a nivel mundial, y que en Argentina «la lucha contra ese flagelo es una política de Estado.
El Consejo Federal de Justicia comenzó a sesionar hoy y lo hará durante los próximos tres días en la sede porteña del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, donde participan los representantes de las distintas áreas de derechos humanos de todo el país.
Durante el discurso de apertura, el secretario de Justicia, Julián Álvarez, explicó que “la trata de personas es el tercer delito en importancia en el mundo luego del tráfico de armas y de drogas” y señaló que se requiere de un «trabajo comprometido y mancomunado de todos los poderes del Estado para enfrentarlo con seriedad”.
“Desde 2003 la lucha contra la trata de personas con fines de explotación laboral o sexual es una política de Estado activa, que hasta el momento ha dado buenos resultados en cuanto al número de personas que pudieron ser rescatadas”, indicó el funcionario.
Asimismo elogió la posibilidad de encarar trabajos conjuntos con las provincias y subrayó que “la trata de personas cosifica al ser humano y lo degrada, y un Estado dedicado a impulsar políticas inclusivas y reparatorias en materia social y de derechos humanos, no puede tolerar la existencia de ese delito”.
En el encuentro también habló el subsecretario de Protección de Derechos Humanos, Luis Alén, quien apuntó a la trata de personas con fines de explotación laboral, porque “las empresas extienden el lucro sin importarles el ser humano” y afirmó que “luchar con éxito contra esto demanda hacerlo en conjunto con todas las provincias”.
Finalmente, expuso la subsecretaria de Promoción de Derechos Humanos, Marita Perceval, quien aseguró que “la existencia de la trata de personas plantea un modelo de país”; y en ese orden explicó que “desde 2003, la existencia de políticas de inclusión y de recuperación de los derechos sociales con respeto a los derechos humanos, plantea un modelo totalmente contrario al que señala la existencia del delito”.

