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El Nobel de Literatura fue para un poeta sueco

Se trata de Tomas Gosta Transtromer, poeta y psicólogo sueco de 80 años, quien fue y se convirtió en el séptimo escritor de su país en recibir la distinción. Además, fue la primera vez en quince años que un poeta recibe el galardón literario más importante del mundo, dotado de 1.470.000 dólares.

 

El poeta y psicólogo sueco Tomas Transtromer, creador de una lírica realista e intimista, recibió ayer, a los 80 años, el Premio Nobel de Literatura 2011, en reconocimiento al «fresco acceso a la realidad» que aportan «las imágenes densas y diáfanas» de sus textos, informó la Academia Sueca.

 

Traducido a más de 50 idiomas, el sueco se encontraba este año nuevamente entre los favoritos, la primera vez fue en 1993, y en la casa de apuestas Ladbrokes compartía los primeros puestos con el poeta sirio-libanés Adonis y al cantautor estadounidense Bob Dylan. 

 

Se trata de uno de los poetas suecos más celebrados de la crítica internacional que ganó, entre otros premios, el Bonnier de Poesía, el Internacional Neustadt de Literatura, el Oevralids y el Petrach de Alemania, mientras que la ciudad obrera de Vasteraas, donde vivió tres décadas antes de regresar a Estocolmo en los 90, creó el premio Transtromer. 

 

«Es uno de los grandes poetas de nuestro tiempo», dueño de una poética «inesperada» y «grande», señaló el académico Peter Englund sobre Transtromer, quien se convirtió en el séptimo escritor sueco en ser distinguido con el Nobel de Literatura en los 110 años de vida del premio. 

 

Además de las imágenes que sirven de acceso a lo real -destacadas en el fallo de la Academia como logro de su obra-, la colección poética de Transtromer «está impregnada de ahorro, concreción y metáforas expresivas». 

 

«Transtromer es el maestro de lo inesperado, de los instantes comprimidos. Logra plasmar de manera fantástica la paradoja entre estar encerrado y la libertad interior. Uno nunca se siente insignificante si lo ha leído a Transtromer», sintetizó Englund. 

 

Se trata también de la primera vez en quince años que un poeta recibe el galardón literario más importante del mundo, dotado de 1.470.000 dólares; la última vez fue en 1996, cuando la distinción recayó en la polaca Wislawa Szymborska. 

 

«Sobre todo deseaba que esta vez el premio fuera para un poeta», dijo Transtromer en una improvisada rueda de prensa en su casa de Estocolmo, tras declararse «muy feliz» por «la bonita noticia» y asegurar, antes de despedirse, que «seguro que (el poeta) Adonis se lo merecía» también. 

 

La ceremonia de entrega del Nobel se llevará a cabo el 10 de diciembre en Estocolmo, día en que se conmemora la muerte de su fundador, el inventor y químico sueco Alfred Nobel, famoso también por haber sido el creador de la dinamita. 

 

Desde su creación en 1901, fue la escritora Selma Lagerlof quien incluyó a Suecia en el listado de los Nobel literarios ocho años más tarde, en 1909; seguida por Verner von Heidenstam en 1916; Erik Axel Karlfeldt en 1931; Par Lagerkvist en 1951; Harry Martinson y Eyvind Johnson en 1974; y finalmente por Transtromer. 

 

El último en recibir este premio fue el peruano Mario Vargas Llosa; en 2009 lo recibió rumano-alemana Herta Muler, en 2008 el francés Le Clézio, en 2007 la inglesa Doris Lessing, el turco Orhan Pamuk en 2006 y el inglés Harold Pinter 2005.

 

 

 

Sobre el ganador

 

Tomas Gosta Transtromer nació el 15 de abril de 1931 en Estocolmo, criado por su madre en el seno de una familia de periodistas tras la temprana partida de su padre, estudió psicología, historia de la religión y trabajó durante años para el Estado sueco. 

 

Su debut en el mundo de las letras data de 1954 con «17 poemas», publicado por Bonniers mientras aún era estudiante de psicología, una de las mayores editoriales de Suecia que se encargó de todos sus libros. 

 

Tras escribir numerosos poemarios -«Postales negras» y «El bosque de otoño» entre otros- y el paréntesis que le significó al oficio de escribir la apoplejía, en 1996 volvió con «Góndola fúnebre», una antología que vendió 30.000 ejemplares, cifra elevada para el género poético. 

 

Más allá de su correspondencia con el poeta y amigo Robert Bly, Transtromer no publicó nada más hasta 2004 cuando presentó «Gran enigma», una antología de 45 haikus que figura como su última obra poética. 

 

Desde entonces se concentra en su otra pasión, la música clásica, que escucha todas las mañanas y ejecuta a diario en el piano de su casa de Estocolmo con la izquierda, su mano hábil desde hace más de dos décadas.