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Las nuevas direcciones de Internet

¿Quién tiene los derechos sobre el nombre "Amazon"? ¿El gigante del comercio electrónico del mismo nombre o los países a través de los cuales fluye el segundo río más largo del mundo? La Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN), que supervisa el sistema de direcciones de Internet, tendrá que responder a esta difícil pregunta

M.E. Durban. Traducción de Ana Vallorani

 

La empresa quiere registrar direcciones de Internet que terminan en .amazon, pero varios países sudamericanos, incluyendo Brasil y Perú, se oponen. Y cuentan con el apoyo del Comité Asesor Gubernamental (GAC), el grupo que representa a los gobiernos dentro de la ICANN, que se manifestó en contra de .amazon en una reciente reunión de la organización en Durban.

 

El conflicto no es un buen augurio para los esfuerzos de la ICANN de ampliar en gran medida lo que se conoce como «espacio de nombres» en internet: ésta quiere añadir más de 1.400 nuevos dominios genéricos de nivel superior (gTLD por sus siglas en inglés), la parte final de una dirección de Internet, como .com o .net.

 

 «Somos conscientes de su modelo empresarial. Entendemos que quieren hacer un buen trabajo», dijo un miembro de la delegación brasileña en Durban tras las conversaciones con la empresa. Sin embargo, agregó, para su gobierno sería «una cuestión de principios y de interés público»  rechazar el pedido de Amazon: la región a través de la cual fluye el río representa la mitad del territorio del país y es el hogar de 30millones de personas.

 

La reacción de Amazon al intento del GAC de bloquear .amazon fue menos diplomática. «No estamos de acuerdo con estas recomendaciones y rechazamos los cambios sustanciales en las reglas», dijo Stacy King, consejero corporativo de la firma, en Durban. La furia es fácil de entender: le llevó más de cuatro años a la ICANN elaborar unas 350 páginas de «guía de solicitud gTLD» que supuestamente iba a equilibrar todo tipo de intereses en conflicto. Eludir los conflictos entre nombres geográficos y marcas comerciales se encontraba entre las principales preocupaciones.

 

Si la junta de la ICANN ahora ignora la guía y acepta las recomendaciones de última hora de los gobiernos, advirtió el sr King, esto pone en cuestión el principio en el seno de la ICANN: el «proceso de múltiples depositarios», en el que todas las partes interesadas (compañías de internet, titulares de marcas comerciales, gobiernos, etc), discuten los temas y toman decisiones conjuntas.

 

Ese modelo ya ha comenzado a descomponerse, argumenta Kristina Rosette, abogada de propiedad intelectual en Covington and Burling LLP, un bufete de abogados, y miembro del Grupo de Propiedad Intelectual, otro grupo de interés dentro de la ICANN. Poco antes de la reunión en Durban, Patagonia, una marca de ropa deportiva, retiró su solicitud por .patagonia debido a las objeciones de Argentina y Chile, que comparten la región en el extremo sur de Sudamérica. Según la Sra. Rosette, la empresa lo hizo porque espera que el directorio de la ICANN no resistirá la presión para negar la solicitud.

 

En el caso de .amazon, la empresa de comercio electrónico tiene dos buenos argumentos. En primer lugar, el derecho internacional favorece su aplicación: los países no tienen derecho a hacer uso comercial de los nombres geográficos, pero las marcas están protegidas. En segundo lugar, los tribunales no pueden oponerse a los cambios en las reglas para los nuevos gTLDs tan tarde en el proceso, como lo hicieron en el caso de .xxx. Bajo la presión de los grupos religiosos, América había empujado a la junta directiva de la ICANN para bloquear esta virtual «zona roja», pero un tribunal de los Estados Unidos dio vuelta esa decisión.

 

El debate acerca de .amazon no es el único obstáculo que restringe los nuevos gTLD. Los gobiernos también quieren garantías contra el abuso de algunos de los nuevos nombres de dominio, por ejemplo, para la pornografía infantil, la confusión de los consumidores o la piratería de derechos de autor. Un ejemplo es .hiv, que se supone que ayuda a recaudar dinero para obras de caridad. Entre otras cosas, el GAC quiere que las entidades encargadas de estos dominios asuman alguna responsabilidad por lo que sus clientes hacen y cooperen con los reguladores locales. Pero algunas de las recomendaciones del gobierno, dicen los conocedores, son simplemente «inaplicables».

 

Dicho esto, durante la reunión celebrada en Durban, la ICANN hizo firmar los primeros cuatro contratos con las empresas que pudieron registrar nuevos gTLD no ingleses (incluida la versión en árabe de .network y la versión china de .game) y prometió que aprobaría muchos más, al parecer como 20 a la semana. Si todo va según lo previsto, los primeros nombres de dominio nuevos entrarán en su «fase aurora» (durante la cual los titulares de marcas pueden pre-registrar sus direcciones) en septiembre. Sin embargo, cientos de nuevos gTLD siguen bloqueados porque la junta directiva de la ICANN y el GAC no se ponen de acuerdo. Pueden pasar años antes de que vean  la luz virtual del día; si es que alguna vez lo hacen.

Fuente: The Economist, Reino Unido