Petro triunfó en las elecciones del 30 de octubre cuando en representación de un movimiento de corte izquierdista fundado por él, «Progresistas», venció en las urnas a los candidatos de los partidos tradicionales.
En los años 80 el alcalde electo formó parte del hoy pacificado Movimiento 19 de Abril o M-19, que nació como consecuencia de un supuesto fraude en los comicios presidenciales de abril de 1970 en favor del conservador Misael Pastrana y en perjuicio del candidato de la Alianza Nacional Popular (Anapo) Gustavo Rojas Pinilla.
En marzo de 1990, el gobierno del entonces presidente Virgilio Barco (1986-1990) firmó la paz con el M-19 y Petro se dedicó de lleno a la política. Fue representante a la Cámara y senador. En 1997 intentó sin éxito ser alcalde de Bogotá y en mayo de 2010 aspiró a la presidencia.
Durante su paso por el Congreso se destacó por sus constantes denuncias sobre los lazos entre la clase política y las bandas paramilitares. Sus intervenciones llevaron a que la Corte Suprema de Justicia iniciara a finales de 2006 una investigación que terminó con el encarcelamiento de más de 60 legisladores y ex legisladores.
Pero Petro no las tiene todas consigo. De hecho recibe una ciudad sumida en el caos producto de la administración de su antecesor, Samuel Moreno, actualmente en prisión.
Además, deberá hacer frente también a los graves problemas de seguridad que tiene Bogotá, pues cifras oficiales dan cuenta de que en 2011 fueron asesinadas en esta ciudad unas 1500 personas.
Asismismo, este domingo también asumen los alcaldes de los más de mil 100 municipios de Colombia, así como los 32 gobernadores de los departamentos, los más de 400 diputados de las asambleas regionales y los más de 12 mil concejales que fueron elegidos por voto popular dos meses atrás.

