Política

Tras escuchar al CELS

El oficialismo hará cambios a la nueva Agencia de Inteligencia

La segunda jornada de debate del proyecto para la creación de la nueva Agencia Federal de Inteligencia (AFI) se da igual que la primera: sólo con oficialistas y sin la presencia de ningún opositor.

La reunión conjunta de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales del Senado que comenzó a las 11 de la mañana pasó a un cuarto intermedio hasta las 17 para realizar cambios al proyecto de creación de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) tras escuchar las duras objeciones planteadas por el Centro de Estudios Legales y Sociales y por el legislador provincial y especialista en seguridad, Marcelo Saín.

El jefe del bloque del Frente para la Victoria, Miguel Angel Pichetto, indicó que el cuarto intermedio para poner a la firma el dictamen, que el kirchnerismo ratificó que tratará en el recinto el 11 de febrero, es para «recoger todas las inquietudes planteadas por los expositores y tener ya elaborado el dictamen y ponerlo en conocimiento de los otros sectores políticos». En otras palabras, es probable que se introduzcan modificaciones en base a las sugerencias del CELS y Saín.

Saín estimó que la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo es «absolutamente adecuada» dadas las circunstancias, pero propuso «abandonar conceptos» vinculados a la antigua doctrina de seguridad nacional.

Además, opinó que «la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) no debería contar con estructura propia para obtener información», ya que se debería valer de los datos proporcionados por estructuras que están en el Ministerio de Defensa y en el de Seguridad.

En cambio, el especialista consideró que la agencia sí tendría que poseer una «una estructura especializada para la obtención de información sobre delitos de competencia federal y atentados contra el orden constitucional».

Por su parte, el titular del CELS, Horacio Verbitsky, fue muy crítico de la iniciativa y advirtió que «hay que ser cuidadosos» en la creación de la AFI «para evitar que se repitan las deformidades que hemos visto en los últimos años». Al respecto, advirtió al kirchnerismo: «La AFI debe ser un organismo de inteligencia nacional, no de inteligencia criminal. No es lo mismo. De no modificarse, los problemas se van a agravar».

La crítica principal que le formuló al proyecto del Gobierno fue que «no se corrige sino que, por el contrario, se consolida la actividad» del organismo que reemplazará a la Secretaría de Inteligencia «como auxiliar de la Justicia». Dicho de otra forma, llamó a «reformular» la iniciativa para «no agravar los problemas».

Verbitsky aseguró a los senadores del Frente para la Victoria que «ese es el punto de partida de la desviación de tareas o funciones» y se pronunció a favor de que tareas que se le asignarían a la futura AFI queden bajo la órbita de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal que depende del Ministerio de Seguridad y de inteligencia estratégica militar, que depende del Ministerio de Defensa, cuando corresponda.