Unas 128 personas murieron en Rusia a raíz del intenso frío que padece la comunidad en los últimos días.
Entre las últimas víctimas figura un hombre de Orenburg, 1.500 kilómetros al sureste de Moscú, y otro de Ulyanovsk, 900 kilómetros al este de la capital, donde se registraron 30 grados bajo cero, según consignó la agencia de noticias DPA.
Asimismo, fuentes locales informaron que muchas de las personas fallecidas no tienen hogar y viven en la calle.
En tanto, la temperatura subió hoy unos 20 grados, acercándose así a los cero grados. Sin embargo cientos de personas debieron ser hospitalizadas.


