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Paraguay: Funcionario denuncia corrupción policial

El gobierno paraguayo enfrenta una crisis después que el ministro de la Secretaría Antidrogas, Luis Rojas, acusó de corrupción al sector policíaco destinado a enfrentar al grupo armado que opera en el norte del país.

Rojas se pronunció en forma enérgica y declaró a la televisión local que hay grupos en la policía beneficiados con los continuos fracasos en encontrar y apresar a los irregulares asentados especialmente en los departamentos de Concepción y San Pedro. Agregó que, por ello, no les preocupa a algunos la falta de resultados a casi cuatro meses de la militarización de dichos territorios, junto al de Amambay, a solicitud del presidente de la República, Horacio Cartes.Sin embargo, la reacción de Rojas tiene una explicación aún más complicada pues se trata de la participación personal en las operaciones militares de Hugo Portillo, presidente del Banco Amambay, propiedad precisamente de Cartes.Aunque inicialmente negó Rojas la versión, la publicación de una foto de Portillo con ropa militar y armas en medio de una zona boscosa le hizo admitir que éste colabora como «asesor» en la campaña contra el llamado Ejército del Pueblo Paraguayo.Al desatarse la polémica, dijo que se trata de algo conocido por el presidente Cartes y agregó habría sorpresas si se pudiera revelar todos los nombres de civiles realizando este tipo de apoyo.”Si hace falta traer al Pato Donald o a Mickey Mouse se traerían pues harán mejor tarea que estos policías», dijo rotundamente.Aseguró que la publicación de la participación de Portillo, hombre de confianza del Jefe de Estado y su asesor personal, es una estrategia de un sector corrupto de la Policía, el cual está en la zona y se ve amenazado por la presencia de la Secretaría Antidrogas Fue aun más lejos y acuso a esos grupos de gente vinculada al tráfico de drogas y al abigeo, también muy abundante en el área.La situación fue más comprometida públicamente para el ministro del Interior, Francisco de Vargas, al ser interrogado por la prensa sobre si era cierto que Portillo había abonado una suma de dinero para participar en las operaciones, dada su afición a las armas.“Ningún tipo de operación militar o policial se puede comercializar”, manifestó y se limitó a agregar que toda filtración de informaciones en estas situaciones es totalmente perjudicial.“Hay que verificar esas informaciones y si son ciertas se deben tomar las medidas , pues civiles no pueden participar en operaciones tácticas, resaltó antes de liberarse del asedio periodístico, pero sin poder ocultar sus diferencias con lo declarado por Rojas.