Opinión

Por Cecilia Rojas

El peligro de la sectarización política

Todos los movimientos políticos populares, han pasado (y lo seguirán haciendo) por innumerables presiones de diferentes sectores, desde adentro y fuera de sus filas.

En todos los casos, quienes los conducen, deben decidir a diario, definir políticas que mantengan la línea que les permita avanzar, consolidando sus propias fuerzas.

En Latinoamérica, en estos últimos años, todos los gobiernos populares constituídos democráticamente, debieron «hacerse» (como diría Perón) en el día a día o sea desde la misma acción de gobierno. Como él mismo reconoció en «Doctrina Politica» , para que un movimiento poltitico popular triunfe, es necesario tener dentro del espectro partidario de la propia organización los cuadros militantes de base, «ligados a las masas», los cuadros dirigentes medios, «que son los que deben relacionarse y organizarse, bajando la linea política a las bases y una conducción que represente los intereses de todos los sectores y a quienes todos estos, estén dispuestos a seguir. Si no están estas 3 partes cohesionadas y trabajando en común, por mejores que sean las intenciones o propuestas, sin dudas que fracasarán.

Hasta que no apareció Cristina como conductora de este proyecto Nacional, no se pudo terminar de construir este círculo virtuoso. Pero, este nuevo «diseño» político, si bien apareció con mayor nitidez ahora, ya se venía gestando desde el 2007, y más aún, en una unidad política de conducción, con Néstor. Por eso, los sectores sindicales «tradicionales», que tendrían que ser los mayores «animadores y defensores» del proyecto, han sido «tentados» por quienes han venido trabajando desde hace siglos (sí, siglos) para seguir «atando» a nuestro país y región, al atraso y la manipulación económica-financiera, (llámense FMI, Capitales Golondrinas, Fondos Buitres o como quieran en el futuro). Extrañamente, cuando el sindicalismo sostenía una posición combativa en contra el achicamiento del Estado, por las privatizaciones y la desocupación, allá por los 90, desde el stablisment mediático, los denunciaban (Neustad y Grondona, por ejemplo) como los que se «apropiaban del dinero de los trabajadores» y reclamaban (los neoliberales) por la Libertad Sindical. Por supuesto, sólo se hacían eco de esto, (como era su costumbre) la ultraizquierda, pidiendo a gritos Sindicatos por fábrica, y criticando a hombres como Ubaldini, que se jugaron en contra la Dictadura primero y las privatizaciones de los 90, diciendo que eran «burócratas sindicales». 

*El Movimiento nacional y popular, fue siempre objeto de presiones tanto de la «derecha antinacional, antipopular y gorila», como desde ciertos círculos de la ultraizquierda. Ambos sectores, tuvieron siempre el apoyo y la atención esmerada de los grupos monopólicos de los medios de comunicación.

Por eso también es tan difícil, la construcción de un campo popular que se referencie, no a las personas sino a un proyecto. 

Pero tengamos en cuenta, QUE EL FACTOR FUNDAMENTAL Y OBJETIVO PRIMORDIAL DE CUALQUIER PROYECTO POLÍTICO POPULAR, ES EL SER HUMANO. 

*SON LOS HOMBRES CON SU FORMACIÓN E INTEGRIDAD QUIENES PODRÁN LLEVAR ADELANTE DICHOS PROYECTOS. 

*PORQUE TAMBIÉN, ES EL FACTOR HUMANO, EL QUE TENDRÁ QUE DEFINIR, EN MOMENTOS EN QUE SE AGOTEN LOS DISCURSOS, LAS ENCUESTAS Y LAS CAMPAÑAS.