El lugar, situado en la manzana delimitada por las calles Río Cuarto, Iriarte y Lafayette y la avenida Vélez Sarsfield, pertenece a un particular y estaba en venta, dijeron fuentes judiciales.
El terreno estaba rodeado de muros, parte de los cuales fueron derribados por los ocupantes para que otros pudieran ingresar.
Fuentes policiales dijeron que pudieron convencer a los ocupantes para que se retiren del lugar, pese a que dos hombres opusieron alguna resistencia a ser desalojados.
«Primero llamaron a los hombres hacia afuera para dialogar y luego ingresaron y nos sacaron. Estamos muy desgastadas y no creemos que volvamos allí», dijo a esta agencia Lorena, una de las ocupantes del predio.
Los terrenos habían sido ocupados a primera hora de esta madrugada por unas 150 personas que llegaron con picos para romper una pared e instalarse en el lugar.
En el caso intervino el fiscal Juan Rozas, de la Unidad Fiscal Sudoeste quien pidió a la seccional 30 de la Policía Federal que realice «un cerco perimetral con consignas fijas; que se convoque al SAME y al BAP (Buenos Aires Presente) y a la Guardia Auxiliar» del gobierno porteño «ante riesgo de derrumbe».



