El cambio climático estaría afectando las poblaciones de Pingüinos de Punta Tombo, en la provincia de Chubut, donde se encuentra la colonia continental de especies de Magallanes (Spheniscus magellanicus) más grande del mundo.
Según indica un informe elaborado por las investigadoras Dee Boersma y Ginger A. Rebstock, la mortandad de los pichones en la zona de la reserva se debería al aumento en la frecuencia e intensidad de las tormentas, acompañadas de clima frío, así como también de días de calor extremo.
El estudio, dado a conocer por el diario local Jornada, documenta que la especie ha perdido un 20% de su población a nivel mundial desde 1987 debido al cambio climático.
En declaraciones a FM Tiempo de Puerto Madryn, el investigador del CONICET Pablo García Borboroglu, explicó que se comprobó que “el número o frecuencia de tormentas se habían incrementado desde el año 60 a esta parte y con estas tormentas aumentó la mortalidad de pichones” y agregó que el trabajo se hizo sobre “3500 pichones durante 28 años en Tombo y lo que vieron es que había muchas más tormentas, más severas, con mucha más lluvias y en periodos donde los pichones son más vulnerables, que es cuando tienen entre 10 a 20 días, y esto da un aumento de mortalidad”.
El investigador, quien preside la Global Penguin Society y es profesor asociado de la Universidad de Washington, señaló que también ha cambiado la sincronía en que los pingüinos de la colonia ponen sus huevos: mientras hace 20 o 30 años lo hacían en dos semanas, ahora se extienden durante un mes y medios, lo que hace que desde noviembre a enero haya pichones de distintas edad. “Las tormentas que se produzcan en ese periodo seguramente van a alcanzar a algún segmento de pichones”, precisó el especialista y añadió que su muerte se produce por hipotermia ya que cuando empiezan a crecer sus padres no los pueden cubrir.
Paralelamente, se ha detectado una “mayor mortalidad por días de más calor; en días de mucho calor un pingüino de 40 o 45 centímetros no tiene casi oxígeno ahí abajo”, confirmó el investigador y agregó que de acuerdo a las estadísticas se observa una mayor mortandad después de los 30 grados”. Según el especialista, los adultos “no abandonan el nido por nada, pero llega un momento donde lo abandonan y van a la costa para refrescarse”, de manera que la mortandad en temperaturas extremas no solo afecta a pichones, sino también a juveniles y adultos.
Cambio climático en ascenso
El estudio demuestra que el cambio en el clima en la región de Punta Tombo ha impactado particularmente sobre la supervivencia de los pingüinos. Pero ademas advierte de un problema en ascenso.
Según modelos climáticos adoptados por Dee Boersma y Ginger Rebstock, el número de tormentas durante las dos primeras semanas de diciembre, cuando los polluelos son los más vulnerables, se duplicará en 2081.
También asegura que los climatólogos predicen temperaturas del aire en la región se elevará 2 ° C durante el próximo siglo.


