En tanto, reconocieron que lo que sí existe es un agotamiento rápido del stock, lo que atribuyeron al éxito de las campañas de concientización y el tiempo disponible de los padres para llevar a los niños a vacunarse en vacaciones.
“Todas las vacunas están disponibles. Sucede, sí, que en vacaciones se agota el stock más rápidamente, y hay que reponerlo, pero el proceso apenas lleva unos días”, afirmó el director provincial de Atención Primaria de la Salud, Luis Crovetto.
En este marco, desde la cartera sanitaria bonaerense explicaron que el stock en depende de la cantidad de heladeras que disponga cada centro, porque las vacunas deben respetar la cadena de frío.
“Lo que se hace es dejar las vacunas que el centro puede almacenar y cuando se terminan, reponerlas”, señaló Crovetto y agregó que el hecho de en los últimos años, el calendario obligatorio pasó de 6 a 16 vacunas, tiene su repercusión en la capacidad de almacenamiento de los centros vacunatorios.
“Antes reponíamos cada 15 días, ahora debemos hacerlo todas las semanas o dos veces a la semana”, enfatizó el funcionario al explicar porqué el stock se agota más rápido y se producen algunos faltantes transitorios. “Este es un problema de logística que trabajamos para solucionarlo”, afirmó Crovetto.
En cuanto a las medidas que el ministerio de Salud de la Provincia lleva adelante para solucionar este problema, se mencionó que se está relizando un relevamiento para detectar los lugares donde se necesita una ampliación de estas infraestructuras, en tanto que se adelantó que se instalará en la Región Sanitaria XI una cámara de dimensiones más grandes.


