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Rusia busca atraer fuerza laboral inmigrante

Una reciente disposición del gobierno ruso sobre el otorgamiento en 2013 de permisos temporales de trabajo beneficiará a más de 100 mil extranjeros sin ciudadanía, residentes en distintas regiones del pais, una vía de solución al problema demográfico interno.

El documento, firmado por el primer ministro Dmitri Medvédev, establece una cuota de asignación de 105 mil licencias para la permanencia temporal en Rusia, el próximo año, con lo cual el ejecutivo busca regularizar gradualmente la situación de millones de trabajadores foráneos.Las autoridades fijaron en 2011 el porcentaje de emisión de invitaciones de viaje en 499 mil 650, además de un millón 745 mil 584 permisos de trabajo.De acuerdo con estadísticas del Servicio Federal Migratorio, de 13 a 14 millones de extranjeros ingresan anualmente al país, de los cuales 77 por ciento proceden de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y 10 por ciento de la Unión Europea.El titular de la entidad, Konstantin Romodanovski, declaró en marzo de este año ante la Duma (Cámara baja) que no todos corresponden a la categoría laboral de obreros («gastarbaitery», en ruso).Un tercio de estas cifras permanece menos de siete días, según la fuente, y alrededor de 10 millones tienen «un estatus indefinido» o ilegal.Actualmente se contabilizan 9,5 millones de extranjeros, de estos en situación legal un millón 300 mil. Dentro de la categoría de «riesgo» están incluidos 4,4 millones.De aquellos que permanecen más de tres meses en territorio de la Federación, cerca de tres millones 500 mil asalariados laboran ilegalmente, puntualizó Romodanovski en su rendición de cuentas al Parlamento.La prensa rusa, sin embargo, maneja cifras más altas de la presencia de migrantes, y las más conservadoras la fijan en unos 15 millones de personas, más del 10 por ciento de la población.Cierto o no el guarismo, existe coincidencia entre el Gobierno y expertos en que el flujo migratorio favorece la situación demográfica de Rusia, que apenas en los últimos años ha logrado revertir el desequilibrio entre natalidad y mortalidad.A ello se suma el aporte a la población económicamente activa de la nación más grande del mundo, pero afectada por una despoblación alarmante en varias regiones, y una alta tasa de envejecimiento.Según pronósticos demográficos, sin la afluencia de inmigrantes, la población económicamente activa de Rusia se reduciría en más de 10 millones de personas hacia 2025.De ahí que la concesión de residencia permanente a extranjeros sea vista como importante fuente de sostenibilidad demográfica.Geográficamente, la presencia de migrantes es más notoria en los distritos central, noroccidental, en Norte del Cáucaso, el Volga, los Urales, Siberia y en el Lejano Oriente.La cuota más alta de permisos en 2013, concedida por el Gobierno, corresponde a la región Central, con 30 mil 100 licencias temporales, seguida de Siberia, con 21 mil 800; mientras que la más baja es para Norte del Cáucaso, de seis mil 350 asignaciones.De acuerdo con el Ministerio de Salud y Desarrollo Social, la demanda del país en fuerza laboral foránea para este año se ubicó en cerca de un millón 750 mil trabajadores, prácticamente equivalente al nivel de 2011, según la fuente oficial.