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Santos, campeón de la Copa Libertadores

El equipo brasileño derrotó por 2 a 1 a Peñarol, de Uruguay, y se consagró campeón por tercera vez en su historia. Neymar y Danilo marcaron para el local. Durval, en contra, descontó para Peñarol. Hubo incidentes entre los jugadores después del partido.

Una final entre uruguayos y brasileños, disputada en Brasil, no es una final más. Menos si los protagonistas son Peñarol y Santos, dos grandes equipos de Sudamérica que en la década del sesenta estuvieron entre los mejores del continente, con Pelé entre las filas del «peixe».

Santos salió a enfrentar a Peñarol en el Pacaembú de San Pablo, sabiendo que no tenía que cuidarse de los goles de visitante (que no contabilizaban doble en esta instancia). Buscó siempre imponer su juego, dominando la pelota e intentando impedir los rápidos contragolpes del equipo uruguayo.

En la primera mitad, Sebastián Sosa, el arquero de Peñarol, contuvo todos los ataques que encabezaron Neymar y Elano, las máximas figuras del equipo brasileño. El carbonero, por su parte, intentó con la rapidez de Matías Mier y Alejandro Martinuccio pero apenas pudo inquietar el arco de Rafael.

El complemento comenzó con el gol de Neymar, que llegó tras un pase de Arouca (de gran partido) luego de una apilada del centro a la izquierda. Los planes de Peñarol se desmoronaron con la apertura del marcador, es que no esperaban los dirigidos por Diego Aguirre tener que remontar la desventaja.

Santos aprovechó la falta de orden del equipo uruguayo y estiró la diferencia a los 25, a través de Danilo, quien definió de zurda con gran calidad. Sin embargo, Peñarol no acusó el golpe y logró descontar rápidamente, a los 35, por medio de un disparo de Estoyanoff que dio en Durval.

El final, intenso, no logró modificar el tanteador y consagró al equipo brasileño (otro más, como el año pasado lo hiciera el Inter de Porto Alegre) que obtuvo su tercera Lbertadores y sueña con la final, en Japón, del Mundial de Clubes ante Barcelona.

La triste imagen de los jugadores enfrentándose a golpes, impotentes unos y sobradores los otros, opacó los festejos que incluyeron a un Pelé exaltado que celebró entre los jugadores del Santos y hasta señaló críticas para Lionel Messi, por no demostrar en la selección lo que habitualmente realiza en España.