Sociedad

Schiavi manifestó su deseo de “encontrar la verdad”

“Quería ir a juicio oral para encontrar la verdad”, expresó el ex secretario de Transporte Juan respecto de afrontar el juicio oral sobre el accidente que le costó la vida a 51 personas. Además, reconoció que sus declaraciones sobre el accidente “no fueron buenas”.

El ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi aseguró hoy que quería ir a juicio oral «para encontrar la verdad» sobre el accidente en el cual murieron 51 personas y aseguró que antes del siniestro «todos los mecanismos del Estado funcionaron».

Además, reconoció que sus declaraciones sobre el accidente “no fueron buenas» y agregó: «Di la cara el día siguiente porque me sentía obligado a hablar”, en una entrevista radiofónica.

«Creo que hay una necesidad de buscar responsables, no voy a escapar a mi responsabilidad. Puse la cara al día siguiente de la tragedia, aunque tuve algunas frases desafortunadas», reconoció Schiavi, aunque aclaró que «no me arrepiento de haber asumido el cargo en esas condiciones».

El ex funcionario también señaló que en la Secretaría de Transporte «hemos administrado los recursos según las normas, los reglamentos, no me he apartado un ápice».

Según Schiavi el contrato con TBA «tuvo muchas penalidades» y que «la Auditoría General de la Nación trabajó con los materiales que le dimos nosotros», pero que «ninguno de los informes planteó que había que rescindir el contrato».

«El Estado hace lo que puede en función a un sistema de normas. Para poder castigar a un concesionario hay que aplicar una ley», agregó.

Por último, en cuanto al estado de la formación cuando ocurrió el accidente, sostuvo que las pericias técnicas que están en la causa dicen que «los frenos estaban operativos, incluso el freno de guarda» y que «los compresores estaban en funcionamiento» y «el sistema de hombre muerto estaba desconectado».

«El paragolpes funcionó, porque si no el tren hubiera llegado a la avenida Pueyrredón», tenía que absorber el 5%, el tren hubiera chocado a 21 kilómetros por hora si hubieran sido neumáticos», precisó Sichiavi y relató que «el tren entra a la deriva a 26 kilómetros por hora cuando la permitida es de 12. De ahí en más no tenemos claro que pasó».