Internacionales

Sigue el conflicto en Siria

Las Naciones Unidas se expresaron sobre los asesinatos de civiles cometidos por el gobierno liderado por Al Assad, como una política trazada para acabar con la oposición.

La sudafricana Navi Pillay, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, manifestó que «la escala y naturaleza» de la represión del Gobierno sugieren que Damasco puede estar detrás de la comisión de «crímenes contra la humanidad».

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos calcula que sólo el año pasado murieron a manos de las fuerzas de seguridad 5.400 personas. Pillay admitió que la represión contra los alzados alcanzó tal magnitud en el inicio de 2012 que es imposible cifrar las víctimas mortales.

«El fracaso del Consejo de Seguridad para consensuar una acción firme colectiva envalentonó al Gobierno sirio para lanzar un asalto sin cuartel con el objetivo de aplastar a la disidencia con una fuerza sobrecogedora», aseguró.

La responsable del máximo órgano de la ONU para los derechos humanos, que a través de un equipo independiente investiga las atrocidades en Siria, ofreció durante la intervención de apertura de la Asamblea General nuevas cifras: más de 18.000 arrestados de forma arbitraria, 25.000 refugiados que abandonaron el país, y 70.000 desplazados internos, además de miles de desaparecidos desde que la localidad de Deraa prendiese la mecha de la revuelta contra Al Assad, según la información que recoge el diario español El País.

Fuente: Infobae