Su vida pública duró apenas siete años y entonces cómo pudo en tan poco tiempo, una mujer, ganarse no sólo el amor de un pueblo, sino el apasionamiento.Pero también hubo quienes combatieron su acción, aunque hoy reconocen que si bien hubo otras mujeres destacadas, ninguna alcanzó su influencia para gravitar en los destinos nacionales ni en la construcción de una personalidad argentina.Sin lugar a dudas, la fuerte reciedumbre de su temperamento, decidido a transformar los hechos de su tiempo; una fortaleza que declinaba cuando decía que “no podría sobrevivir A Perón si éste muriera”, hicieron de ella una figura magnífica, épica.Al decir de quienes la conocieron, hermosa, altiva pero simple.Su coraje femenino de voluntad de poder, la llevó a modificar todo aquello que no fuera justoSu breve paso por la vida política, constituyó un acontecimiento que recién después de muchos años se puede dimensionar.En tal sentido Dalmiro Saenz dijo sobre Eva Perón: “ yo era totalmente antiperonista mientras Evita vivía y me hice totalmente peronista después de su muerte. Yo no estaba preparado para Evita, como no lo hubiéramos estado para entender a los caudillos. Creíamos en la inteligencia, no en la sabiduría. No sabíamos que la cultura era la memoria de los pueblos y que toda cultura que no es popular no es cultura”.Pensamiento este que puntualiza de alguna manera el por qué de las reacciones contrarias a su acción.En una época en que la sociedad argentina toleraba que la mujer fuera costurera, peona, doméstica, partera, maestra actriz y hasta periodista, pero no se desinteresó de lo que ocurría en el país y en el mundo y vivió atentamente los acontecimientos políticos.Luego de conocer a Perón, no sólo su nombre queda vinculado a él, sino también su vida como colaboradora y gestadora de una política y conductora de un movimiento de masas.Como primera dama asumió una tarea ciclópea, poco habitual y con su inspiración ardorosa, rompe los moldes de las viejas estructuras.Todo cuanto realizó fue producto de sus ideales, pero también por que no decirlo, de su fanatismo.Su entrañable amor por la causa de “su pueblo”, apoyado en su irrevocable decisión de servicio hasta el fin y a cualquier precio la muestra con una capacidad de multiplicarse en obras, en gestos y en mensajes.La campaña pro ayuda social que llevó adelante fue tan comprometida que para ocuparse de todo, sus jornadas podían alargarse hasta sobrepasar las diez horas de trabajo, para ella “ su peor enemigo era el tiempo”.Su empeño por cimentar un nuevo orden social, político y económico fue trascendente. Y así se la pudo ver recorriendo el país para inaugurar Hogares de tránsito, servicios de alimentación para niños, comedores escolares, viviendas, escuelas, proveedurías, hospitales, dando ayuda social que según decía ella misma “ no era una limosna, sino que donde hay una necesidad hay un derecho”.Católica pero sin fanatismo, buscó a Dios no tanto en el templo sino entre los desamparados, los enfermos, los necesitados, y hasta besando sin temor al contagio al leproso o al tuberculoso.Fundadora del Partido Peronista Femenino, hizo de las ciudadanas adheridas a sus principios, entusiastas seguidoras y militantes activas, extendiendo así su labor proselitista que había iniciado en los sectores obreros hacia otras clases sociales.Convencida de que la mujer argentina había llegado a la madurez en sus sentimientos y su voluntad, y que debía ser escuchada, trabajó para la aprobación de la ley del voto femenino.Refiriéndose a ello diría:” ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérica de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa y juzga, rechaza o acepta y ha muerto la hora de la mujer que asiste atada e impotente a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país”.María Eva Duarte de Perón, una mujer, una pasión.Es el ingreso de la mujer a la vida política, es la irrupción femenina al poder, tanto a nivel gubernamental como partidarioAún hoy son muchos los que siguen demostrándole su devoción, así como hubo y habrá otros que repetirán dislates sin fundamento.Sin embargo hay cosas de las que no se pueden dudar. Las palabras pronunciadas y escritas, las obras, los testimonios de la gente, los hitos históricos, las conquistas sociales, la sonrisa de un niño, las lágrimas de un anciano, en definitiva su entrega total.“No sabía que admirar más de ella: si su sagacidad para extraer consecuenciasde los planteos o el equilibrio con que combinaba esa mezcla de audacia, de empuje y de fuego sagrado de que estaba hecha. No cabía permanecer indiferente ante ella”Juan Domingo Perón
Simplemente Evita
Un 7 de mayo de 1919, a veinte kilómetros de Los Toldos, en un campo llamado La Unión, nacía Eva.


