Sociedad

Una sobreviviente dio testimonios sobre el robo de bebés

Se trata de una mujer que fue detenida en la ESMA y testimonió hoy que allí asistió partos. Según ella el represor Jorge "Tigre" Acosta era quien mandaba y hacia 1978 "estaba totalmente desatado, era dios y señor, daba órdenes y contraórdenes y los mismos oficiales se quejaban; hacía y deshacía todo, como un dios".

Una sobreviviente de la ESMA ratificó hoy que asistió los partos de secuestradas y que durante el tiempo en que estuvo en el lugar las órdenes eran dadas por el represor Jorge «Tigre» Acosta, a quien definió como «dios y señor» del centro clandestino.

«Acosta sentía en los últimos tiempos que las cosas se le estaban yendo de las manos, decía `hemos creado un monstruo imposible de controlar` y quería un traslado, había sido rechazado en España y esperara ser enviado a Sudáfrica», explicó la sobreviviente ante el Tribunal Oral Federal 6.

Sobre el represor agregó que hacia 1978 «estaba totalmente desatado, era dios y señor, daba órdenes y contraórdenes y los mismos oficiales se quejaban; hacía y deshacía todo, como un dios», recordó.

En tanto, la enfermera Amalia Larralde también declaró que esos partos eran asistidos por el ginecólogo del hospital Naval Jorge Magnacco, también juzgado en la causa por el plan sistemático de robo de bebes.

Larralde fue, según ella, convocada para asistir en dos partos que llevaba adelante Magnacco. «El trato con las dos embarazadas fue correcto, comían una comida mejor», afirmó.

La enfermera, al igual que otros secuestrados, fue incluida luego dentro de lo que se llamaba un plan de «recuperación» y se le permitía volver a su casa, aunque iba todos los días a una vivienda del barrio de Belgrano donde trabajaba archivando publicaciones de diarios junto a otros ex secuestrados.

«Me pagaban los viáticos para ir desde la casa de mis padres a Zapiola», la calle donde estaba la vivienda, recordó. Uno de los partos que asistió fue el de Patricia Roisinblit, a quien conocía de la militancia y había sido secuestrada por la Fuerza Aérea y llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada sólo para dar a luz.

El 15 de noviembre de 1978 nació su hijo, a quien le puso Rodolfo, y permaneció junto con ella varios días en la ESMA, aunque luego fue devuelta a su lugar de detención de origen y el bebé resultó apropiado por un ex agente civil de la Fuerza Aérea, Francisco Gómez, quien lo anotó como propio junto a su esposa.

El joven recuperó su identidad 26 años después y se reencontró con su hermana biológica, quien tenía 15 meses cuando los padres de ambos fueron secuestrados.

La testigo ratificó que asistió a ese parto junto a otra detenida, Sara Osatinsky, y que Magnacco supervisó la recuperación y a los cuatro días vio cómo se llevaban a la madre con el bebé.

El juicio continuará el lunes próximo en el tramo dedicado a la maternidad clandestina que funcionó en la ESMA con los testimonios del sobreviviente Víctor Basterra y de los nietos recuperados Victoria Ruiz Dameri y Juan Cabandié

En el debate se juzga a los ex dictadores Jorge Rafael Videla, Reynaldo Bignone, al ex general Santiago Omar Riveros, a Acosta, al ex almirante Antonio Vañek, al ex prefecto Jorge Azic, al ex marino Rubén Franco y al médico Magnacco.