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Entre sospechas de corrupción, la FIFA reelegirá a Blatter como presidente

Joseph Blatter, único candidato, será reelegido este miércoles presidente de la FIFA por cuatro años, en el marco del congreso que se llevará a cabo en Zurich, Suiza. La federación inglesa, por su parte, intentará aplazar las elecciones. Julio Grondona respondió con ironía a las acusaciones de corrupción por la elección de Qatar para 2018.

Se viven horas de escándalo y denuncias cruzadas en la sede de la FIFA, en Zurich. Es que una grave acusación por parte de la prensa inglesa, pone en duda el modo en que se eligió a Qatar como sede del Mundial 2018. Paralelamente, la entidad madre del fútbol mundial deberá elegir presidente, para lo cual solamente un candidato fue propuesto: Joseph Blatter.

Es difícil resumir el complejo mapa de acusaciones en que se ve envuelta la FIFA. Además del presunto soborno millonario que existió para que gane Qatar, la propia entidad investigó al qatarí Mohamed Bin Hammam, presidente de la Confederación Asiática, y al trinitense Jack Warner, presidente de la Concacaf, por «posibles violaciones» del código ético y «alegaciones de soborno» en el marco de las elecciones a la presidencia. Casualmente o no, el qatarí había presentado su candidatura para competir con Blatter, algo que no podrá suceder ya que se encuentra investigado por la FIFA.

Con respecto a las acusaciones de corrupción, Julio Grondona respondió desde Suiza: “hace unos meses dijeron que me habían dado 78 millones. Aún estamos mi mujer y yo contándolos”, bromeó.

El mandamás de la AFA, que sabe de ganar elecciones sin oponentes, se expresó también sobre ese tema: “¿Por qué se va a aplazar? Lo piden quienes no tienen dirigentes. Antes de llegar yo a la comisión de finanzas, estaban ellos, los que ahora piden transparencia. La cuenta estaba a menos 11 millones. Ahora yo la tengo a 1.000 millones. Un argentino, sin hablar inglés”, se jactó Grondona, haciendo referencia al pedido de la federación inglesa de aplazar el comicio mientras continúen las denuncias.

Con uno de los marcos más bochornosos en la historia de la institución, el suizo de 75 años de edad, renovará hoy su cargo de presidente hasta el 2015. “Me comprometo a atacar las raíces de la corrupción. Es un compromiso que hago y que constituirá un tema crucial en mi último mandato como presidente de la FIFA, si las 208 asociaciones miembros deciden reelegirme”, indicó a la prensa.