Política

Diez preguntas para un felicitado

Stolbizer alertó sobre “un nuevo ciclo de deuda»

La precandidata a diputada nacional por el Frente Progresista Cívico y Social se refirió a "la voracidad del kirchnerismo por los recursos del propio sector público, como la ANSES”. En una entrevista con El Mensajero Diario dio a conocer varios proyectos suyos y de su espacio que espera, puedan ser debatidos en el recinto.

El Mensajero Diario como aporte al debate electoral que el país enfrenta ante la realización de las PASO el 11 de agosto ha decidido hacerles diez preguntas a los candidatos a Diputados y Senadores de los distintos partidos políticos.

En caso de llegar a la Cámara:

 

– ¿Cuál es su posición frente a la Asignación Universal por Hijo ¿Impulsaría convertirla en Ley? ¿La modificaría? En caso de modificarla ¿Cuál es su propuesta? 

 

Para mí es un avance parcial, porque no es Universal (se otorga a un grupo que no tiene un salario o ingreso formal).

 

Hoy es una política clientelar, ya que es un Decreto, donde directa e indirectamente, el gobierno apela a que solamente ellos pueden darla. Esto no le da seguridad a ninguna ciudadana que la recibe. No constituye un derecho, constituye un subsidio hasta hoy dependiente del gobierno de turno. 

 

Para mí hay que institucionalizarlo, a través de una Ley. Por eso hemos presentado un proyecto de ley haciendo Universal la Asignación por hijo, y por adulto.

 

Además, a la espera de la decisión del Congreso Nacional de que se apruebe una Ley hemos presentado un proyecto donde se actualiza el actual sistema de Asignación por Hijo, ya que los efectos de la inflación, hacen muchas veces que el deterioro de lo que se recibe sea rápido. 

 

Este es el link del proyecto:

http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=6245-D-2012 

 

 

– ¿Cuál sería su postura frente a la nacionalización del 51 % de YPF? ¿Impulsaría la modificación de la Ley? ¿Qué modificaciones propondría?

 

Mientras un Decreto presidencial, otorga a una empresa extranjera, estadounidense, condiciones especiales para su pequeña participación en las distintas etapas del proceso de exploración y explotación, hablar de nacionalización me suena a cargada. 

 

La nacionalización de los recursos petrolíferos es válida en el marco de la discusión de una política energética. En el medio de una gran crisis energética, donde el Gobierno hizo la vista gorda a Repsol durante tantos años, la nacionalización forma parte de las decisiones de este gobierno, que actúa después de los momentos críticos, agravando la situación. Quedaron sin explicar qué pasó con la participación del Grupo Esquenazzi, con la participación de los represa antes gubernamentales. 

 

Por supuesto la primera modificación sería que este Decreto que otorga ventajas increíbles al capital extranjero sea discutido, y en nuestro caso, rechazado  en el Parlamento. Respecto a las modificaciones  a la ley que pregunta, creo que debe hacerse en el replanteo general, porque sin Plan Energético Estratégico, cualquier modificación no cambia la actual crisis.

 

 

–  Con respecto a la recuperación de las AFJP ¿Modificaría la Ley? ¿Qué modificaciones impulsaría en caso de ser elegido?

 

En su momento, no acompañamos ese proyecto, porque entendimos que no estaban dadas las condiciones, para asegurar que esos fondos sean para lo que se constituyeron, el pago del 82% móvil a los jubilados.

 

Así como nunca creímos que eso sería así, hoy queda claro que la Asignación por Hijo lo financian las jubilaciones miserables de la mayoría de los jubilados. 

 

Las modificaciones tienen que ver con la no utilización de los recursos del ANSES para el financiamiento del déficit público y menos aún el pago de la deuda externa. 

 

Respecto al sistema provisional general, tenemos una visión distinta y por eso acompañamos el proyecto de la diputada Iturraspe, el cual se puede consultar en http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=5612-D-2012 

 

–  ¿Qué opina respecto a las paritarias y el Consejo de Salario? ¿Impulsaría una Ley para consolidar las Paritarias?

 

Nosotros defendemos la creación institucional, mediando una ley del Consejo de la Trabajo y la Producción. El mismo tiene una misión esencial, la puesta en práctica del artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que este gobierno, para nada progresista, no hace nada para su aplicación. Transcribo para que quede clara la tarea que tiene que llevar adelante, entre otras, Art. 14 bis: 

 

«El trabajo en sus diversas formas gozará de la protección de las leyes, las que asegurarán al trabajador: condiciones dignas y equitativas de labor; jornada limitada; descanso y vacaciones pagados; retribución justa; salario mínimo vital móvil; igual remuneración por igual tarea; participación en las ganancias de las empresas, con control de la producción y colaboración en la dirección; protección contra el despido arbitrario; estabilidad del empleado público; organización sindical libre y democrática, reconocida por la simple inscripción en un registro especial.

 

Queda garantizado a los gremios: concertar convenios colectivos de trabajo; recurrir a la conciliación y al arbitraje; el derecho de huelga. Los representantes gremiales gozarán de las garantías necesarias para el cumplimiento de su gestión sindical y las relacionadas con la estabilidad de su empleo.

 

El Estado otorgará los beneficios de la seguridad social, que tendrá carácter de integral e irrenunciable. En especial, la ley establecerá: el seguro social obligatorio, que estará a cargo de entidades nacionales o provinciales con autonomía financiera y económica, administradas por los interesados con participación del Estado, sin que pueda existir superposición de aportes; jubilaciones y pensiones móviles; la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna.»

 

Nada de esto se ha hecho, hoy solamente un grupo de trabajadores, los formales, tienen acceso a una paritaria, y los trabajadores estatales son los que más sufren la inflación, dado que sus salarios se deterioran mucho debido a que están siempre por debajo de todos los trabajadores formales. 

 

Sin Instituciones sólidas, es imposible poner en práctica la Constitución Nacional.

 

Les paso links de algunos proyectos respecto a los cuales me parece importante trabajar en defensa, del Trabajo y el Salario

 

http://www.hcdn.gov.ar/frames.jsp?mActivo=proyectos&p=http://www1.hcdn.gov.ar/proyectos_search/bp.asp

http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=4211-D-2011

http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=4827-D-2010

 

–   ¿Está de acuerdo con el desendeudamiento y la actual relación con el FMI? En caso de no estar de acuerdo ¿que propondría para modificar esa política?

 

La mejora en términos de nivel de endeudamiento es un proceso positivo que destacamos, pero que desde hace años pasó a ser otra mera reliquia del relato, que no tiene correspondencia con la realidad. 

 

Para ser precisos, desde 2010 los avances alcanzados fueron dejando lugar a un nuevo ciclo de deuda, escasamente visible, pero no por eso menos dañina. Hablamos de la voracidad del kirchnerismo por los recursos del propio sector público, como la ANSES, que por ende implicaron reducir ahorros previsionales, peores jubilaciones, menos inversiones públicas, y el arrastre de problemas pendientes todavía irresueltos (Club de París, CIADI, etc.). ¿Cuál es el destino de esta nueva deuda? Gastos corrientes de un Estado que derrocha recursos en subsidios y prebendas, y posterga cuestiones esenciales.  

 

Un factor determinante en este contexto es que el próximo gobierno tendrá que hacerse cargo de una pesada carga, hoy oculta, pero que crece de manera subterránea. Como en la década del ‘90, nuevamente estamos juntando los platos sucios para que lave el que sigue. Por eso decimos que la década ganada pareciera ser un nuevo preámbulo de los vaivenes cíclicos de la Argentina.

 

Hay otros aspectos vinculados con la deuda que es preciso señalar, dado que el gobierno se ha esforzado por desdibujarlos. Para que sea claro: desendeudamiento significa ahorrar, y destinar esos ahorros a repagar compromisos, tal como sucede en una familia. 

 

En ese sentido, desendeudarse significa honrar los compromisos, lo cual implica un vínculo de confianza, que en un país luego se traduce en más inversiones y recursos para gastar estratégicamente. O sea, ni dejar de pagar, vía un default, ni mentir con las estadísticas del INDEC para pagar menos. Pero por otro lado, es necesario entender que cancelar deudas no puede equivaler a una soga al cuello.

 

Sin embargo, hoy el gobierno parece haber olvidado su propia máxima de los primeros años de pagar según nuestras posibilidades, poniendo a toda la economía en jaque para hacer frente a la deuda acumulada. Basta recordar el cepo cambiario y a las importaciones para entender de qué se habla.

 

En el debate sobre la deuda un buen uso del sentido común nos acerca la mejor de las respuestas: ésta no es, de por sí, buena ni mala, sino que se la necesita en su justa medida, reconociendo necesidades y limitaciones. Pero como siempre, el kirchernismo se vuelca hacia los extremos. El resto de los países de América Latina también se desendeudaron, ¿por qué nosotros tenemos un cepo exagerado para cancelar compromisos? Y esas mismas naciones reciben créditos para desarrollar sus recursos naturales y su infraestructura, ¿por qué YPF no logra los fondos necesarios para hacer despegar la producción, y el Sarmiento sigue sin estar soterrado?

En relación al Fondo Monetario también sostenemos que el actual vínculo transita el canal equivocado. El gobierno sigue sobreactuando una posición defensiva que no tiene razón de ser, y en consecuencia, deja pasar oportunidades. Basta ver que el sólo hecho de no permitir las auditorías del organismo en nuestro país –un mero trámite burocrático al que el resto de las naciones accede sin problemas- impide que se tenga acceso a líneas de crédito de emergencia, y cierra fuentes de financiamiento productivo a tasas subsidiadas, claves para desarrollar industrias críticas. 

 

Por el contrario, creemos que Argentina tendría que hacer un uso inteligente de la pertenencia al organismo, y en su carácter de accionista, incidir sobre las definiciones de aquel en sintonía con los países de la región. ¿No es eso, acaso, lo que hacen Brasil y el resto de los países “BRICs”?

 

– ¿Apoya la vigencia de la Ley de Medios Audiovisuales? En caso de no estar de acuerdo ¿Qué modificaciones  propondría?

 

Estamos de acuerdo que la ley de radiodifusión con origen en la dictadura y modificada centralmente por el mismo peronismo que gobierna hoy – en su versión menemista durante la década de los 90 -, debía ser modificada en su totalidad.

 

Sin olvidar que dicha norma – cuando planteamos su modificación – luego de varios fallos de las corte suprema de justicia que habilitaban el ingreso de cooperativas y mutuales en forma irrestricta, fue el propio kirchnerismo con varios de los actuales encumbrados dirigentes que sólo impulsaron la modificación del artículo 45 de la vieja ley de radiodifusión para achicar el acceso irrestricto de las cooperativas y mutuales.

 

Lo dicho, estuvo amparado fundamentalmente por FARCO – Federación de Radios Comunitarias -. En tiempos históricos esto es octubre del año 2006.

 

Ahora bien, en la mirada del kirchnerismo – con Massa como Jefe de Gabinete de Ministros, Albistur, como Secretario de Medios de la Nación, y Mariotto como “bastonero” desde el COMFER -, convirtieron en realidad el principio de la dictadura que “el fin justifica los medios”, pero ajustándolo a la apetencia de controlar los medios en general, pero sobre todo en particular aquellos que no fueron de su cooptación “monetaria”.

 

Para dicho grupo de tareas lo llevó adelante con la consigna de hacerlo “en pos de la democratización de la palabra y la pluralidad de voces”, igual que más tarde – ante las derrotas continuas que tuvieron en los tribunales –  los que pretendieron hacer con la democratización de la justicia.

 

En tal sentido la idea republicana de encontrar una norma que regule la radiodifusión y las telecomunicaciones en forma moderna, inteligente, que respete la utilización del espectro radioeléctrico en forma regular para todos los radiodifusores, sean estos públicos o privados y dentro de estos comerciales o no comerciales, con la capacidad de gestionar y administrar  los avances de la tecnología en los servicios convergentes, no pudo ser posible.

 

Hoy la ley de medios tiene como relato concreto a Cristóbal López, Manzano, Vila, entre otros empresarios viejos y nuevos, que hacen lo mismo que se le criticaban a los otros, y sino preguntarse por qué hay sólo una empresa monopólica en materia de distribución de señales al hogar en forma satelital, o  porque en la zona de cuyo hay sólo un prestador de cable, ni que hablar en las provincias de Santa Cruz, Santiago del Estero, entre otros.

 

El rol del estado es demasiado importante para que quede en manos de los caprichos de intereses personales, y maxime cuando ellos son ejercidos con arbitrariedad, ignorancias e ineficacia.

 

Para confirmar ello, por qué no preguntarse, cómo siguen con la norma nacional de servicios de las estaciones de amplitud modulada o de televisión abierta del planara del año 1982 en plena dictadura; o porque, con la norma de servicio de las estaciones de radiodifusión sonora de modulación de frecuencia del decreto 2/99 de pleno menemismo.

 

Por qué se niega la convergencia tecnológica cuando deberíamos estar discutiendo ello para tarifas planas de telefonía básica, móvil, internet y de cable, en lugar de discutir la obligación de la ubicación en la grilla.

 

En principio la modificación que se deberían hacer sobre la ley de medios, es en cuanto a la conducción política, para que actúen con mayor grandeza, más modestia, menos ignorancia, menos soberbia, y sobre todo evitando generar más conflicto radioeléctrico, desinversión y voluntarismo.

 

En cuanto a los cambios concretos a la norma deberían centralizarse: 1) respeto a la jurisdicciones locales, provinciales y nacionales en materia de servicios de cable, ya que no resultan materia federal; 2) regularización de los permiso precarios provisorios que llevan más de 25 años sin lograrlo; 3) regularización de las estaciones de televisión abierta, sonora de amplitud modulada y de frecuencia modulada en base a normas de servicios sobre antenas direccionadas, ancho de banda en megaciclos que permitan la mayor cantidad de ubicaciones de estaciones; 4) convergencia de servicios en caso de tarifas planas de telefonía y cable; 5) participación de la actividad pública y privada en la generación de infraestructura que desarrollo a la nación en la materia.

 

– ¿Coincide con la política económica y la política cambiaria? ¿Cree que hay que enfriar la economía? ¿Cuánto cree que debe fijarse el valor del dólar?

 

Hoy encontramos una economía cuyos rasgos fundamentales (competitividad, inflación, superávits, creación de empleo) muestran señales de alarma, y donde los dinamizadores del crecimiento de años pasados son cada vez más endebles. ¿Es el mundo que se ha caído sobre Argentina, o un viento de cola que sopla cada vez más débilmente? No se trata de eso, sino que es la consecuencia de un manejo primitivo de las variables macroeconómicas, en el marco de un gobierno cuyos referentes económicos difícilmente puedan mostrar algún logro concreto en los últimos años, y mucho menos, una mínima señal de coordinación.

 

Entendemos que en el corto plazo los controles de los que abusa el kirchnerismo (el cepo cambiario, el cierre de importaciones, los acuerdos de precios), sólo pueden garantizar el sostenimiento del equilibrio inestable por el que se transita, pero resultan inverosímiles pensando en un horizonte mayor. Y esto sólo se explica dado que, por su propia lógica de administración, el gobierno se fue quedando cada vez más acotado en relación al abanico de herramientas para manejar la economía: sin superávits, ni acceso al crédito, y en un contexto de alta inflación.

 

Hoy los desafíos siguen siendo prácticamente idénticos a aquellos que se vislumbraban en 2007, pero la insaciable necesidad de autogenerar problemas que denota la presidenta y sus ministros alejan cada día un poco más las definiciones necesarias para superarlos. Es ahí donde la recuperación del Estado se convierte en un espejismo, quedando más claros los escasos instrumentos y habilidades con las que cuenta.

 

Por eso creemos que la discusión debe trascender la mera referencia a “enfriar la economía”, y pasar a pensar estratégicamente, dando la discusión de fondo sobre las bases de un desarrollo con inclusión, en un proyecto de mediano y largo plazo. Para ello es necesario abordar los problemas vigentes con soluciones duraderas, recuperando grados de libertad en la política económica, y articulando iniciativas entre los empresarios, los trabajadores y el Estado.

 

El valor del tipo de cambio debe ser parte de esa discusión, y por ende, ser definido pensando en la competitividad de la economía, así como en los salarios del país, evitando jugar el conocido rol de válvula de escape que ha tenido en la últimas décadas. Necesitamos que el peso se convierta en una moneda fuerte, que posibilite ahorrar, canalizándose hacia el desarrollo del país. Y para que eso sea posible, precisamos invertir en infraestructura y dotar al sector productivo de un mayor dinamismo, identificando sectores y cadenas de valor, convirtiéndolas en áreas estratégicas, sumando a esto un mayor nivel de integración con nuestros socios comerciales de la región y el mundo.

 

–    ¿Concuerda con las retenciones agropecuarias? En caso que no ¿Qué propondría?

 

Nosotros creemos que tenemos el sistema impositivo más regresivo de la historia, donde mas aportan los que menos tienen. Por eso, hemos propuesto un proyecto de una Comisión Bicameral de Reforma Tributaria, que se puede ver en este link (http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=2390-D-2013)  para que todos los sectores políticos, económicos y sociales nos pongamos de acuerdo en un cambio profundo en la percepción de los Ingresos Públicos. 

 

Las retenciones son un ejemplo de un impuesto implementado en la emergencia que aún continúa. Hoy estamos de acuerdo que las retenciones solamente sean a la Soja y retenciones cero a los demás cultivos. Y creemos además, que el impuesto debe coparticiparse, la única manera que ese impuesto pueda ser cobrado por nosotros, es que se combine una forma concreta de coparticipación del mismo, con base en el federalismo cooperativo. 

 

 

–   ¿Cuál cree que debe ser el rol del Estado en materia de Educación, Salud, Cultura y Transporte?

 

La primera definición que quiero manifestar que para nosotros Estado no es lo mismo que Gobierno. El Estado tiene atemporalidades, el gobierno tiene plazo, y no puede creer que es el Estado. El Estado debe tener una presencia esencial en todos los aspectos de la vida nacional, pero especialmente en estos cuatro que menciona la pregunta. 

 

La segunda definición es que el actual Partido de Gobierno, cuando gobernó en los años noventa, propicio un cambio absoluto de la relación del Estado con la Sociedad. Y transformo también, la gestión de gobierno en las principales áreas. Especialmente en Educación y Salud, donde se descentralización provincialmente los servicios sin el consiguiente financiamiento. 

 

Respecto a los tres primeros, La Educación tiene hoy uno de los mayores procesos de inversión pública y peores indicadores de calidad de la educación. El sistema de salud muestra una total falta de planificación y accesibilidad y la Cultura, se fomenta, hoy, discrecionalmente en modelo de amigos. 

 

Queremos el Estado garantizando la Educación Pública, pero no queremos este Gobierno. Queremos un Estado que sea el nervio central de cualquier proceso social, que actúe con inteligencia y que acepte ser medido por los resultados que consigue. Y también que incentivo cambios, en base a indicadores de calidad. Como en el caso de la distribución de recursos en educación en Brasil, que para acceder a los mismos, se deben acreditar la superación de una cantidad de indicadores de gestión, que todos los actores participantes de la recepción de recursos, han aceptado. 

 

Queremos un Estado que garantiza la Salud Pública,  y tampoco queremos este Gobierno que hoy está en la Salud, donde pareciera que lo más importante es la infraestructura física, esencialmente en Hospitales, y donde parece que poco y nada se hace por la promoción, la prevención y la vida saludable de los ciudadanos. Tampoco la accesibilidad a igualdad de condiciones en atención y tratamiento.

 

Respecto al Transporte, donde el Gobierno ha mostrado las peores facetas de su gestión, la gestión del NO ESTADO, que es falta de planificación, de gestión, de control, de eficiencia, de eficacia, de transparencia y de calidad de servicio. Queremos que el Estado haga encuestas de satisfacción de usuarios y sobre ella rectifique políticas. No queremos más este gobierno que en cada punto que mencione no hace más que mostrar una gran falta de Buen Gobierno.

 

–  ¿Qué ofrece su partido? Diferencias con otras alternativas     

 

Nuestro Partido propone una representación política, en confluencia con otros partidos políticos. Esencialmente porque creemos que el trabajo mancomunado, solidario y abierto de quienes tenemos una visión y horizonte general del país, debemos unirnos para unir a todos los argentinos.

Nuestro Partido propone una ecuación sencilla, una condición necesaria pero no suficiente, cuál es qué,  solamente gente honesta y con una ética colectiva puede liderar un proyecto que se piense en el corto, mediano y largo plazo para sentar las bases de un desarrollo duradero para nuestro país.          

Nuestro Partido propone construir Instituciones  y ciudadanos con derechos, única herramienta segura para ejercer la igualdad.