Sociedad

La titular de Abuelas expresó su deseo de que «antes de fin de año se resuelva» el caso Noble

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, expresó hoy su deseo de que "antes de fin de año se resuelva" la situación de Marcela y Felipe, hijos adoptivos de la dueña del multimedio Clarín, Ernestina Herrera de Noble, para determinar si fueron apropiados durante la dictadura militar.

«Estamos muy expectantes respecto a la decisión que tome la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, esperamos que la situación se resuelva antes de fin de año», dijo la titular de Abuelas en declaraciones a radio Continental.

Según dijo, la jueza Arroyo Salgado se ha tomado unos días «para consultar, como para poder pisar firme» en esa causa que ya lleva casi nueve años.

Para la semana próxima se espera que la jueza de la orden al Banco Nacional de Datos Genéticos de procesar las muestras tomadas a Marcela y Felipe, comparándolas primero con las familias que han sido querellantes y son querellantes, y «luego con todo el Banco de no dar con ellas», explicó Carlotto.

«En este caso estamos muy expetantes, esperamos que se resuelva antes de fin de año una situación tan dura como ha sido para estas dos personas que son Marcela y Felipe, que han sido vapuleadas, manoseadas, victimizadas y usadas impunemente por quienes dicen quererlos», sostuvo.

En mayo, en un procedimiento ordenado por la jueza Arroyo Salgado, se realizó una requisa de objetos personales de los hijos adoptivos de la dueña de Clarín para iniciar, con ese material, el análisis de histocompatibilidad que permitirá conocer si son o no hijos de desaparecidos.

La requisa de objetos personales está prevista por la ley, desde la modificación al artículo 218 bis del Código Penal, y es para los casos en los que las víctimas de una presunta apropiación se niegan a extraerse sangre.

Marcela y Felipe se sacaron sangre, voluntariamente, pero lo hicieron en el Cuerpo Médico Forense, pero la identidad biológica de los hijos de desaparecidos se tiene que averiguar por ley en el Banco Nacional de Datos Genéticos, porque allí están las muestras de las familias de desaparecidos.