Las autoridades no han dado detalles sobre los motivos ni los autores de los disparos o golpes que han causado la muerte de los manifestantes. Sin embargo, el padre del joven de 18 años fallecido en el norte de Bogotá aseguró que fue ultimado por un disparo policial en la frente.
A su vez la alcaldesa de Suba, Marisol Perilla, señaló que las muertes se produjeron luego en La Gaitana en donde un grupo de manifestantes «rodeó el CAI y se enfrentó a los policías». En los enfrentamientos, según la funcionaria, «al menos seis policías resultaron heridos».
En La Gaitana, se produjeron saqueos a almacenes, incendios de llantas, mobiliarios y destrozos en varias fachadas. Ante la falta de control y de presencia policial, los dueños de los locales tomaron la responsabilidad de defender sus establecimientos con palos y «tarros llenos de ácido».
Más temprano, el alcalde Petro había decretado toque de queda para Bosa, Ciudad Bolívar y Suba desde las 8:30 pm del jueves hasta las 5:00 am de mañana de este viernes.
Las movilizaciones de apoyo al paro fueron masivas en Bogotá, hasta que se desató la represión. Habían sido programadas 17 marchas por diversos sectores que se unieron a la huelga del sector agropecuario que comenzó hace once días y deja ya varios muertos. Estas son algunas de las postales que hoy nos dejó el paro nacional.
La otra víctima fatal se conoció alrededor de las 23:00 hora local, aunque en este caso no hay mayores detalles sobre el por qué de su fallecimiento.El alcalde anunció que este viernes habrá clases normalmente en los colegios públicos, pero las actividades en las universidades quedaron suspendidas.
El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, acusó a infiltrados «al servicio de intereses oscuros» por las graves consecuencias de las protestas vandálicas registradas. También mencionó a las FARC como parte de los grupos interesados en radicalizar las protestas para generar inestabilidad.
Pinzón señaló que el Gobierno identificó «tres componentes» en las protestas: uno campesino, en el que reconoció que pueden tener razones para realizar sus reclamos; otro estudiantil, al que el gabinete de Santos estaría interesado en escuchar; y otro al que denominó como «vándalos, criminales» con soportes «incluso de las FARC y sus afiliaciones políticas».

