La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) realizó dos operativos de control de empleo en diferentes fincas de Salta y Río Negro, donde comprobó que el 100% de los trabajadores relevados no se encontraban registrados: sobre los 76 empleados relevados en ambas provincias, se encontraron a niños e indocumentados cumpliendo tareas de cosecha.
En Salta se realizaron dos operativos. El primero de ellos se llevó a cabo en un campo dedicado al cultivo de hortalizas en el Departamento de Anta, Provincia de Salta. Durante el procedimiento se detectaron 40 personas, entre trabajadores, mujeres y niños, que vivían en condiciones paupérrimas de higiene y seguridad.
En el campo no había agua potable, electricidad, gas comprimido en garrafa ni sistema de desagüe para agua de lluvia o aguas servidas. Además los niños se encontraban expuestos a innumerables peligros.
Los 40 trabajadores de la finca disponían de un único baño, tipo letrina y las “duchas” eran sectores de tierra cubiertos con plástico, ubicados al lado de una acequia.
Los agentes de la AFIP constataron que estos trabajadores vivían dentro del predio, en unas 20 viviendas precarias, construidas con madera, chapas, bolsas de plástico y con piso de tierra. Las “camas” eran cajones de madera cubiertos con delgados colchones de goma espuma.
Los trabajadores no estaban registrados por su empleador y habitaban unas precarias construcciones dentro del mismo predio. En total, la AFIP detectó que allí vivían 10 familias de trabajadores, incluidos mujeres y niños. En su mayoría, se trata de personas indocumentadas, de nacionalidad boliviana.
Las viviendas estaban construidas con maderas, chapas y bolsas de plástico, con piso de tierra; contaban con camas improvisadas sobre cajones de madera y ramas de árboles. Los baños eran pequeñas estructuras construidas con nylon, que no contaban con sanitarios, agua corriente ni desagües.
Trabajadores esclavizados en Río Negro
En otro procedimiento, la AFIP también detectó que el 100% de los trabajadores de una finca dedicada al cultivo de peras y manzanas cumplían sus tareas en condiciones de ilegalidad. Sobre los 22 empleados relevados, 19 no estaban registrados; 2 de ellos eran indocumentados y el restante era menor de edad.
El relevamiento se realizó en una finca rural de la localidad de Pomona, provincia de Río Negro. Allí los empleados se dedicaban al cultivo y embalaje de peras y manzanas sin las mínimas condiciones de higiene y seguridad.
Descubierta esta situación, la titular del establecimiento pretendió ocultarla, lo que fue denunciado por los inspectores de la AFIP ante el Juzgado Federal de Gral. Roca, a cargo del Juez Subrogante, Dr. Santiago Inchausti.
Los controles, se llevaron a cabo en el marco del “Operativo Fruta”, que realiza la AFIP en las provincias del sur del país.



