Marcial Alegre era la persona más buscada en la provincia desde que se conoció el brutal asalto ocurrido en Panambí, en el que una banda robó un botín de 460 mil pesos y le prendió fuego a una familia, ocasionando la muerte de tres personas y dejando un sobreviviente en estado crítico. Alegre, junto a otros dos imputados ya detenidos, formaría parte de una organización que operaba en la frontera con el Brasil.


