La demanda era por U$S 50 millones y alcanzaba también a The Bank of New York Mellon. La petrolera española argumentó «daños y perjuicios» en la asamblea de accionistas del 4 de junio de 2012, en la que el Estado tomó el control de la empresa.
Se quedaron sin la gallina de los huevos de oro y se dan cuenta ahora


