El 1 de agosto próximo entrará en vigencia una nueva prórroga a la suspensión por seis meses del Capítulo III de la Ley Helms-Berton, medida unilateral del gobierno estadounidense que refuerza el bloqueo contra Cuba.
El presidente Barack Obama le informó al Congreso el viernes el aplazamiento de la cláusula de esa ley, sancionada en 1996 durante la administración demócrata de Bill Clinton.
El Capítulo III añade mayor rigor al cerco comercial impuesto por la Casa Blanca hace más de cinco décadas, que es mantenido por los sucesivos gobiernos estadounidenses, ya sean demócratas o republicanos.
En una carta a los presidentes de los comités de asignaciones y de relaciones exteriores en ambas cámaras legislativas, el mandatario indicó la fecha para la prórroga, que justificó en virtud de «los intereses nacionales de Estados Unidos».
El mandatario estadounidense explicó también que el hecho de que se mantenga la prórroga para la aplicación de ese capítulo «acelerará la transición a la democracia en Cuba».
Asimismo, el polémico capítulo permitiría -de estar en vigencia- entablar demandas contra las empresas extranjeras que negocien con supuestas propiedades confiscadas a estadounidenses por el Gobierno cubano, después del triunfo de la Revolución del 1 de enero de 1959.


