Un policía y al menos dos manifestantes murieron ayer, mientras que unas 30 personas resultaron heridas, durante un desalojo en un terreno de la empresa azucarera Ledesma, usurpado en la localidad jujeña de Libertador General San Martín. Como consecuencia la Corriente Clasista y Combativa (CCC), convocó para hoy a las 11 una marcha en el Obelisco porteño, para «repudiar todo lo que pasó».
Al respecto, el titular nacional de la CCC, Juan Carlos Alderete, pidió en un comunicado «basta de represión del gobierno K jujeño en el feudo de los Blaquier a sangre y plomo contra la CCC en Libertador General San Martín».Por su parte, el gobernador de Jujuy, Walter Barrionuevo aceptó esta noche la renuncia del ministro de Gobierno de la provincia, Pablo La Villa, quien se desempeñaba además como jefe de gabinete de ministros.
En un comunicado que distribuyó la oficina de prensa de Casa de Gobierno se señala que «el Ministro de Gobierno y Justicia, doctor Pablo La Villa, puso su renuncia a disposición del Gobernador de la Provincia, doctor Walter Barrionuevo, quien aceptó la misma a partir del día de la fecha».
El ministro La Villa había acompañado en la tarde de ayer al gobernador Barrionuevo en la conferencia de prensa, en la que se refirió a los sucesos ocurridos en Libertador San Martín. También estuvo el diputado nacional, Eduardo Fellner.
Además, el gobernador Walter Barrionuevo echó al comisario encargado del operativo y removió de su puesto al encargado del operativo, comisario Néstor Vera.
Los incidentes se produjeron luego de una orden judicial emitida antes de la feria por el juez de San Pedro, Jorge Zaman, habilitada por su par Carolina Pérez Rojas, para desalojar el predio de unas quince hectáreas donde unas 500 familias, con el apoyo de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), se habían instalado el pasado miércoles 20.
El sitio en pugna se encuentra en una zona conocida como «El Triángulo», en inmediaciones del Ingenio Ledesma, unos 106 kilómetros al este de la capital provincial, dentro del departamento de Ledesma, que fue tomado por las familias luego de varios años de conflicto por la escasez de tierras y una fuerte demanda habitacional sin satisfacer.
Mientras los detenidos ascendieron a 22, el número de víctimas fatales fue sin embargo motivo de discusión: mientras el gobernador kirchnerista Walter Barrionuevo habló de tres muertos, uno de ellos un policía, la CCC aseguró que hubo cuatro.
En conferencia de prensa, Barrionuevo nombró a Alejandro Farfán, un agente policial de 22 años, que llegó muerto al hospital Oscar Orías con una herida de arma de fuego en el hemitorax izquierdo; Félix Reyes Pérez, de 21, quien también arribó muerto con un balazo en el mismo lugar, y Ariel Farfán, de 17 años, con idéntica herida.



