Los trabajadores de SOHO denuncian desde hace meses, que la empresa, propiedad de Nelson Alejandro Sánchez Anterino, viene produciendo un vaciamiento de la fábrica desde principio de año, librando cheques sin fondo a todos sus proveedores, dejando de pagar los aportes correspondientes, la ART, los impuestos y acumulando pedidos de quiebra, llevando a una situación de quiebra fraudulenta y estafa que además produciría el despido de 400 trabajadores entre la sede central y los locales de la marca.
Por ello en la tarde de ayer, se realizó un festival de solidaridad en la puerta de la planta -Díaz Colodrero 3562-, y mañana a las 15, habrá una concentración de apoyo a los trabajadores de SOHO durante la audiencia con el Ministerio de Trabajo.
Tras ir a audiencias en el Ministerio de Trabajo Nacional donde la patronal no se presentaba y nadie se hacía cargo de la suerte de las fuentes laborales y luego de ir a reclamar nuevamente al ministro Carlos Tomada que intervenga, los trabajadores resolvieron el pasado viernes en asamblea permanecer por tiempo indeterminado dentro de la fábrica hasta tanto el Ministerio de Trabajo obligue a la patronal a mantener la continuidad laboral y hacer los aportes correspondientes.
La decisión de los trabajadores fue respaldada en la calle por una concentración convocada por la Alameda, el MTE, el Movimiento de Fábricas Recuperadas, el Movimiento Evita, entre otras organizaciones.
Desde las seis de la tarde del viernes 9 los trabajadores permanecen dentro de la fábrica a la que no piensan abandonar hasta tanto tengan una respuesta a sus reclamos de continuidad laboral. La próxima audiencia en el Ministerio de Trabajo es mañana a las 15 en la sede de Callao y los trabajadores esperan que allí se dirima el conflicto, pues en caso de continuar la incertidumbre no se descarta profundizar las medidas de lucha.
En tanto, en la madrugada del sábado, el patrón de SOHO, Nelson Sánchez Anterino se hizo presente con una delegación de la policía metropolitana que intervino por instrucciones del titular de la Unidad Fiscal Norte que preside Norberto Brotto.
En esa fiscalía la patronal radicó horas atrás una denuncia por usurpación y amenazas. La excusa de la comitiva era constatar si a la patronal se le permitía el ingreso a la fábrica para verificar el estado de la misma y retirar documentación. Los trabajadores pusieron como única condición que se labre un acta describiendo todo lo que haga la comitiva policial enviada por el fiscal dentro de la fábrica y que quede constancia de toda la documentación que eventualmente sea retirada.
Una vez adentro, el patrón Nelson Sánchez Anterino se dirigió a dos oficinas que tiene en el tercer piso, a las que los trabajadores nunca tuvieron acceso y que se la considera como un bunker exclusivo de la patronal donde se cocinan los negocios sucios. El patrón entró sólo a las dos oficinas, sin permitir el ingreso ni de los trabajadores, ni de la comitiva enviada por la fiscalía y anunció su intención de colocar un sistema de alarma.
Cómo la documentación que pretendía retirar la tenía que hacer constar en actas y aparentemente era muy comprometedora para que sea pública, Sánchez Anterino cambio súbitamente de parecer y a mitad de la visita y resolvió quedarse a pernoctar en la planta y dentro de su bunker, un piso más arriba de dónde están los trabajadores en plan de lucha.
Por su parte la fiscalía constató que la fábrica se encontraba en estado impecable y que no se le impidió el ingreso a la patronal, lo cual quedó asentado en el acta, como así también quedó asentado que esa comitiva no tuvo acceso a las misteriosas oficinas del tercer piso.
A las tres de la madrugada se firmó un Acta Acuerdo donde la fiscalía se abstiene de intervenir y la patronal de retirar documentación mientras los trabajadores pueden permanecer en la fábrica al menos hasta la audiencia del martes en el Ministerio de Trabajo.
Los trabajadores de SOHO reclaman que se cumpla con la normativa laboral vigente y se sancione a la patronal por falta de aportes y cargas sociales, maniobras para precipitar un vaciamiento fraudulento y basar su producción de confección en talleres clandestinos con trabajo esclavo.
Denuncian que pese a todas las causas judiciales abiertas en estos años, una por trabajo esclavo que le inició el GCBA, la Defensoría y la Alameda en el 2007 y otra por contrabando de autos de alta gama usando franquicias diplomáticas en el 2008, ni la AFIP, ni el ANSESS, ni el Ministerio de Trabajo instaron a la patronal a cumplir con la ley.


