Anoche debutó la selección local de Alejandro Sabella nada menos que ante Brasil en el amistoso disputado en Córdoba ante más de 50 mil espectadores. Fue 0 a 0 pero ambos equipos intentaron jugar y ofrecieron un entretenido espectáculo.
Sabella había apostado al «equipo de memoria» plantando un mediocampo con cuatro jugadores de Vélez (Fernández, Zapata, Canteros y Papa) por delante de una línea de tres centrales (Desábato, Domínguez y Cellay) para neutralizar la generación de juego de Brasil, que apostó a un 4-4-2 con Ronaldinho y Neymar como sus principales figuras. El trabajo de Zapata y, en especial, del jóven Canteros fue de lo más destacado en el mediocampo argentino, que en líneas generales mostró un mejor rendimiento que el que se vio en los amistosos con jugadores «europeos».
Desde el comienzo, Argentina inquietó a través de Juan Manuel Martínez, que le cedió el gol a Mauro Boselli pero remató desviado. Luego, el delantero de Estudiantes se tuvo que retirar lesionado, lo mismo que Martínez que dejó el campo de juego en el complemento con una molestia. Estas salidas, en especial la del «burrito», le restaron explosión al ataque argentino, que decayó en el segundo tiempo.
Brasil, que no había inquietado demasiado en el primer tiempo, tuvo las más claras en la segunda mitad. Damiao armó la mejor jugada del partido por izquierda, le tiró una bicicleta a Papa y tiró un centro al arco que pegó en el poste y salió. Hubiera sido sin dudas un golazo. Ronaldinho, además, probó de tiro libre pero Orión desvió el remate.
El empate no terminó de disgustar a ninguno de los dos equipos, conformó al público y dejó abierta la serie. La revancha se desarrollará el próximo 28 de septiembre en la ciudad brasileña de Belén. En caso de igualdad, se define por penales. El gol de visitante no tiene valor adicional en caso de un nuevo empate.


