En el sentido opuesto a lo que fomentan las ciudades de todo el mundo, en La Pampa se da una situación particular: en una concurrida avenida que une la localidad de Toay con Santa Rosa, se prohibió la circulación de vehículos traccionados a sangre, dentro de los que se incluyó a las bicicletas.
«No es acertado adoptar esta decisión inconsulta y sin plantear ninguna alternativa: mientras en todo el mundo se fomenta el uso de la bicicleta, acá prohibimos la vía de circulación más importante que tiene la provincia» advirtió a un medio local Javier Rojas, organizador de la protesta.
La medida adoptada por el intendente Ariel Rojas provocó la reacción de los ciclistas locales, que protestaron organizando una bicicleteada el pasado sábado. Además de no consultar la medida con la comunidad, la prohibición no estuvo acompañada de la construcción de una bicisenda o camino alternativo, lo que la terminó transformando en una severa limitación a la libre circulación.
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