Según el texto legislativo, no se podrá fumar en los lugares de trabajo, centros comerciales, taxis, establecimientos educativos y de salud, cajeros automáticos, estaciones terminales, autobuses, estaciones de subterráneo y clubes.
Sí se permite en espacios al aire libre como parques y en patios, terrazas y balcones de los establecimientos privados de acceso público.
También está permitido en las «áreas exclusivas para degustación de productos de tabaco en clubes para fumadores… y los centros de salud mental y de detención de naturaleza penal o contravencional».
En junio de 2011 la Cámara de Diputados argentina aprobó una ley que propicia en el país los ambientes ciento por ciento libres de humo que señalaba que las legislaturas provinciales debían adaptar sus normas a la nueva legislación.
Esa ley nacional también estableció que los paquetes de cigarrillos deben incluir advertencias sobre los daños del tabaco para la salud.
Según la Organización Mundial de la Salud 40.000 personas mueren al año en Argentina por el consumo de tabaco.


