El Dakar ya se encuentra en el terreno que más lo identifica, el desierto. Ayer se llevó a cabo la décima etapa entre Iquique y Arica, bien al norte de Chile, donde la caravana comenzó a despedirse del país trasandino puesto que cruzará la última frontera para encarar el tramo final de la competencia hacia Lima, Perú.
Los casi 400 kilómetros de especial dejaron ganadores diferentes a los esperados en cada categoría. Entre las motos, el catalán Joan Barreda se metió delante de quienes luchan por la punta, Marc Coma y Cyril Despres, quienes arribaron segundo y tercero respectivamente. En la general todavía manda el francés pero por la mínima diferencia de 21 segundos.
El Mini de Nani Roma se volvió a quedar con una etapa aventajando por sólo 20 segundos a su compañero y líder Stéphane Peterhansel. Tercera entró la Toyota de Giniel De Villiers y cuarto se ubicó el estadounidense Robby Gordon, quien -además del perder el segundo lugar en la general- fue observado por no cumplir el reglamento y, a pesar de sufrir la exclusión, seguirá en carrera dado que apeló la medida.
Tomás Maffei se adjudicó la etapa entre los cuatriciclos aventajando a Marcos y Alejandro Patronelli, que continúan «tirando» juntos para mantener la punta en la general. Maffei, con esta victoria, se acercó y tienen todavía chances de pelear por el segundo lugar en la categoría.
El argentino Lucio Álvarez superó ayer un gran golpe producto de un vuelco a alta velocidad y, a pesar de abollar bastante su Toyota Hilux, logró llegar y ostenta la séptima colocación entre los autos, una ubicación más que sobresaliente para el piloto mendocino.
Entre los camiones, la victoria fue para el kazajo Artur Ardavichus, a bordo de un Kamaz. Gerard De Rooy, líder de la categoría, cometió un error de navegación y perdió bastante tiempo, aunque no peligra su condición de puntero absoluto.


