Anoche, Boca y Rosario Central -los punteros de las dos máximas categorías del fútbola argentino- se enfrentaron con suplentes por los cuartos de final de la Copa Argentina en San Juan. Y en un partido con varios condimentos, igualaron 1 a 1, lo que forzó la definición por penales en la que finalmente se impuso Boca por 4 a 2.
El partido arrancó mejor para los dirigidos por Julio Falcioni, que se plantaron en campo contrario y comenzaron a inquietar, principalmente gracias a los movimientos de Lucas Viatri, que se tiró atrás y jugó de enganche a lo Riquelme. Sin embargo, Central avisó con un par de centros y en el cierre del primer tiempo marcó el 1 a 0 a través de Toledo, con un buen cabezazo esquinado.
El arranque del complemento fue, quizás, una de las claves del partido. Central dispuso de dos chances clarísimas para sellar el resultado pero Sosa, el arquero uruguayo, ahogó ambos gritos: el primero tras un mano a mano y el segundo al atajar un penal, los dos a Toledo.
Boca levantó con los cambios y Central resingó el ataque buscando mantener el cero. A falta de 15 minutos, Blandi consiguió el empate y Mouche, en tiempo cumplido, casi le da la victoria a Boca con un zurdazo cruzado que dio en el palo.
En los penales se repitió la metáfora del partido. Central arrancó bien gracias a que García se lo atajó a Mouche. Sin embargo, el canalla erró dos (Castillejos y Zarif no acertaron al arco) y Boca pasó a semifinales de la Copa Argentina, en donde deberá enfrentar a Deportivo Merlo, la revelación del certamen. Por la otra llave, Racing y River intentarán acceder a la final.



