El economista Aldo Ferrer decidió renunciar como embajador argentino en París y «regresar a la Academia». Así se lo informó a sus allegados en la capital francesa, a su regreso de la Argentina, tras la brevísima visita del primer ministro francés Jean Marc Ayrault a Buenos Aires, en enero, y volvió a partir al Buenos Aires. A los 85 años, Ferrer volverá a la Argentina definitivamente después de sus problemas de corazón y para reencontrarse con sus hijas médicas y sus nietos, sus charlas con economistas amigos y sus queridas milongas. Actualmente se encuentra en Buenos Aires, pero se presume que regresaría a Francia a despedirse.En la embajada en París, diplomáticos y empleados están tristes por su partida. «Se va un señor», dijo uno de ellos. «Todos lo vamos a extrañar. Ayudó a todos, escuchó a todos», recordó otro. Aún no se sabe quien lo reemplazará. Ferrer se caracterizó por recibir a toda la amplia y diversa comunidad argentina en París, sin distinciones ideológicas ni discriminaciones. Los economistas argentinos en Francia eran sus habituales interlocutores en la Embajada o la residencia en la avenue Foch. El doctor Ferrer había sido designado en París por la presidenta Cristina Fernández y el canciller Timerman en febrero del 2011.Académico respetado, con sus libros traducidos al inglés por las mas prestigiosas universidades estadounidenses, escribió extensamente sobre globalización. Su obra más importante fue «Vivir con lo nuestro», en la que llama a alternativas para no depender de las inversiones extranjeras.Fue consejero político en la Embajada argentina en Londres en 1956. En 1958, el gobernador Oscar Alende, que representaba a la UCRI, lo designó ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires. Después regresó a la universidad y luego el general Roberto Levingston lo nombró ministro de la Producción, cargo desde el que impuso el famoso slogan argentino «compre nacional». Fue retenido por su sucesor, el general Alejandro Agustín Lanusse.Con la democracia recién llegada en 1983, el presidente Raúl Alfonsín -quien le tenía afecto y respeto intelectual- le ofrece a Ferrer ser presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, al que renunció en 1987. En 2006, el presidente Néstor Kirchner lo designó como uno de los directores de ENARSA, una compañía publica de energía, para después ofrecerle la embajada en Paris.
Aldo Ferrer dejó de ser el Embajador argentino en Francia
El economista, de 85 años, volvió a la Argentina para reencontrarse con sus hijas y sus nietos y pretende "regresar a la Academia". Los rumores sobre el futuro de la sede diplomática.


