La presidente Cristina Kirchner indicó durante su discurso ante el Congreso que se había comunicado telefónicamente con el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri.
«Sí, hablo con Mauricio Macri. Me llamó él», reconoció, y apuntó que eso «desmitifica» las versiones que indican que no dialoga con otros dirigentes.
En la conversación -dijo- intercambiaron opiniones sobre la toma de un predio en Villa Lugano y tuvieron coincidencias sobre el modo en que se debería operar para desalojarlo.
Pero no fue ese el único punto de acuerdo ya que la mandataria y el líder del PRO convinieron, además, relocalizar el monumento a Cristóbal Colón ubicado en una plaza detrás de la Casa Rosada por el que ambas gestiones sostuvieron discusiones arduas en los últimos meses.
Fuentes de los dos gobiernos indicaron a este medio que el entendimiento establece que la estatua, cuyo desmantelamiento se había acelerado en los últimos días, será trasladado a una zona del barrio de Puerto Madero.
De ese modo se cumple el pacto que había adelantado semanas atrás el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de que se mantendría en la ciudad de Buenos Aires, y no sería llevada a Mar del Plata, tal como se había planteado en principio.
El lugar donde hoy se encuentra el monumento quedará así habilitado para montar otro dedicado a homenajear a Juana Azurduy, un obsequio de Bolivia que la jefa de Estado destacó en numerosos discursos.
La idea de quitar el dedicado a Colón había surgido tiempo atrás por sugerencia del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, que tomó una medida similar en Caracas.
El acuerdo se alcanzó en un llamado, en el que por primera vez la Presidente no se refirió al jefe de Gobierno porteño como «ingeniero». Fue, al parecer, un diálogo muy amable, que terminó con un agradecimiento por parte Cristina a la «buena voluntad» de Macri.


