El Centro Educativo Isauro Arancibia, al que asisten para su educación 200 niños, niñas y bebés, mayoritariamente en situación de calle, incrementa el peligro de quedar, justamente, en la calle. El “Isauro” está siendo arrasado por las políticas del Gobierno de la Ciudad debido a las obras de demolición por el paso del Metrobús. Desde hace tres semanas están padeciendo un plan sistemático de vaciamiento: corte de agua, sin teléfono, sin electricidad y en peligro de demolición.
Desde UTE, denuncian que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, con su accionar, está vulnerando el derecho a la educación de esta población tan golpeada, que, sin embargo, asume el compromiso diario de terminar su ciclo primario, alfabetizarse o concurrir al jardín.


