Respecto al veto a la Ley de Expropiación de la que fuera la casa de Juan de Dios Filiberto, sostuvo que “es simplemente imposible entender este veto, aun desde esa visión tan suya de la cultura, esa que con crudeza expresó una vez más en el festival de Cosquin, llamando al Tango ‘La soja Porteña’».







