El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, minimizó hoy la situación judicial del titular de la CGT Antonio Caló, en una causa por presunto lavado de dinero, al advertir que el dirigente metalúrgico se encuentra “imputado” pero ello “no significa nada bueno ni nada malo” sino que “el juez y el fiscal tienen que investigar” la denuncia presentada en su contra, expresó el funcionario sobre la imputación a Caló.
El titular de la CGT oficialista fue imputado por la fiscal en lo penal económico Gabriela Ruiz Morales. Fuentes judiciales informaron esta mañana que la representante del Ministerio Público requirió una investigación penal porque los imputados habrían cobrado US$ 20.000 mensuales de 1987 a 2008, que correspondían al 20% de la recaudación de seguros de vida y sepelios a los afiliados de la UOM.
El caso, que se hizo público en 2013 por una investigación del periodista Diego Genoud, comenzó el 2 de agosto de 2011: ese día, el personal de la Aduana descubrió que en el automóvil BMW de Córdoba, que iba a embarcarse en un Buquebús hacia Montevideo, había 800.000 dólares que estaban distribuidos dentro del vehículo en una cartera, un bolso y dos mochilas.
En su defensa, el abogado de la UOM reveló que el dinero era para la compra de propiedades en Uruguay.


