El embajador argentino en Australia, Pedro Villagra Delgado, aclaró que “las cifras aún son relativamente bajas y, según las estadísticas australianas para el año fiscal 2011-2012, los argentinos que vinieron como turistas fueron alrededor de 10 mil”.Aunque no se pueda hablar de una ola inmigratoria en masa, Villagra Delgado concedió que existen ciertas afinidades entre Australia y Argentina que hacen que haya un renovado interés de los argentinos por conocer aquel país.
En primer lugar, “en el imaginario colectivo la visión de argentinos y australianos es similar. Amamos el vino, la carne y los deportes, y algunos de éstos son compartidos, como el rugby”, detalló el embajador. Mientras que la segunda secretaria y cónsul de la Embajada de Australia en la Argentina, Lisa Davidson, expuso que quienes viajan en busca de empleo “descubren un país innovador, con economía abierta, crecimiento estable y una gran puerta de entrada al mercado asiático. Los turistas se encuentran con desiertos, montañas, selva tropical y 37.000 km de línea de costa, gente abierta y muy informal, siempre dispuesta a salir a tomar una cerveza”.
Además, Melbourne fue elegida en 2012 la mejor ciudad del mundo para vivir por The Economist. En el “top ten” hay otras tres ciudades australianas: Adelaide , Sydney y Perth . Silvia Stocker, dueña de una agencia de viajes especializada, dice que la aussiemanía empezó en 2001, cuando a raíz de la crisis las universidades europeas o norteamericanas estaban fuera del presupuesto de quienes querían estudiar afuera y las australianas se perfilaban como una alternativa más económica. “En su momento fue una solución, pero hoy Australia es una opción”, y subraya el excelente nivel académico. “Tener una educación en Australia asegura conseguir puestos clave en todo el mundo”, dice.
Pero no hay que perder de vista que a los argentinos muchas veces les cuesta encontrar un empleo relacionado con su profesión.Luisa (26) es ingeniera agrónoma y decidió viajar a Sydney porque en la Argentina no tenía trabajo. Como a tantos otros jóvenes de su país, la ciudad le encantó. “Sin embargo, la visa Work and Holiday es bastante limitada y no me fue fácil dar con un buen empleo”.
El problema es que, como en Australia no hay crisis económica, los mejores ingenieros, médicos y abogados de los cinco rincones llegan en búsqueda de una oportunidad. La competencia, entonces, es con los mejores profesionales de todo el planeta, y “casi todos los argentinos que conocí trabajaban de mozos, aunque tenían títulos universitarios”, argumentó Luisa. Visa: la puerta de entrada
María Inés Losada, gerenta de la sección visas de la Embajada de Australia, explica que desde febrero de 2012 los argentinos pueden solicitar una visa de turismo online que puede ser otorgada automáticamente en una hora; en el peor de los casos, lo máximo que demora el trámite son diez días hábiles.
Para aplicar, se necesita sólo un documento online. Pero además, desde febrero de 2012 existe también un acuerdo entre Australia y Argentina, la visa Work and Holiday (de trabajo y vacaciones), que permite a los jóvenes de entre 18 y 30 años quedarse en Australia hasta 12 meses trabajando o hasta cuatro meses estudiando. El requisito es tener un título terciario completo, un título universitario completo o al menos dos años completos de universidad. Además, se requiere un nivel de ingles básico, que se comprueba a través de un examen (Toefl o Ielts) y, por último, se debe demostrar que se dispone de solvencia económica (5 mil dólares australianos en total) para los primeros seis meses de estadía, así los jóvenes pueden mantenerse si no consiguen trabajo.



